martes, 6 de enero de 2015

Expediente DOS

“Cuando Clarín opera supuestos apuros en el peronismo en procura de cerrar una definición en el ex motonauta, uno puede y debe alertarse por esa manifestación de preferencias del establishment. Pero, también, comprender que se trata de una confesión derrotista del universo adversario que, convencido de que le será dificultoso vencer con candidatura propia, aspira a intrusar el elemento que presume victorioso.”

Esto dijimos el pasado 14 de noviembre, en ocasión de comentar la alternativa de un mega cierre del Frente para la Victoria, en su totalidad en torno a la candidatura presidencial de Daniel Scioli sin PASO de por medio. Raúl Degrossi coincide hoy con aquello. Clarín inauguró el año con una columna de Julio Blanck, vocería cúspide del monopolio, en este sentido.

La presidenta CFK anunció, durante la celebración por el día de la democracia, que la disputa sucesoria se organizará según la lógica de la polarización. Cuenta con recursos para forzar tal diseño. La perspectiva al interior del FpV se encamina definitivamente hacia una PASO competitiva, que ha permitido contener electoralmente la diversidad del peronismo, con el antecedente inmediatamente previo de la reconstitución jurídica de los PJ nacional y de la provincia de Buenos Aires. Estas novedades, posibles en el marco de una recuperación del control de las variables de la gobernabilidad que construyó el gobierno nacional, impactan muy especialmente en las planificaciones de Scioli.

Convencido el gobernador bonaerense, como dice María Esperanza Casullo en el último número de El Dipló, de su capacidad para fungir como punto de reunificación para el peronismo más alejado de la conducción de Cristina Fernández, jugó durante bastante tiempo a la singularidad. Pero, superada la mitad de 2014, la hipótesis de un acuerdo que lo beneficiase como postulante sin necesidad de internas, en paralelo con la consolidación --de la que pocos jugadores del tablero ocultan tener registro a juzgar por sus comportamientos-- del espacio oficialista como primera fuerza política nacional, lo indujeron a una kirchnerización creciente, en la que se destacó su encendida respuesta al programa de derogaciones legislativas masivas que todos los segmentos opositores prometen desde fines del año pasado como gracia a cambio de favores corporativos.

Se dijo que debido a consejos de Jorge Telerman; lo concreto es que se trató de una correcta observación panorámica.

Si su reciente visita a un evento del Grupo Clarín indica un nuevo giro, o no, estará por verse. Lo que en modo alguno podrá perderse de vista, a los fines de ese análisis, es que surge a partir de la resurrección de la indudable habilitación que CFK hizo a favor del método PASO como fórmula para la designación del aspirante efepeveista 2015.

Y no se trata aquí de sobredimensionar a Clarín. Como varias veces se ha dicho, aún con eso en contra, CFK revalidó en 2011 con records históricos varios incluidos. Pero una lectura fina indica aquí entender que uno de los integrantes del sujeto disruptivo del escenario político argentino, presumiblemente por déficit de construcción territorial para afrontar una primaria peronista, decide hacer un guiño hacia el territorio de una cosmovisión antagónica en la que ya varios (Maurizio Macrì, Sergio Massa y la catástrofe de FAUnen) experimentan las dificultades de la sobreoferta. Aspirando, de tal modo, al diferencial que le otorgue el triunfo a través de una sociología que, es muy probable, está demasiado sobreestimada. Y, por ende, también analizada y publicada (mediáticamente hablando, que se entienda) en exceso. 

Ya Artemio López se ha ocupado de explicar, mejor de lo que podríamos hacerlo aquí, los riesgos que suponen los intentos de seducción de lo ajeno en detrimento de la consolidación de lo propio, que es altamente estimable: 35% de piso histórico.

Por lo demás, es perfectamente entendible, válido y natural que cualquiera, no sólo el kirchnerismo, estipule como mejor le parezca las reglas de admisibilidad a su universo. No la han pasado bien, por caso, quienes han tenido gestos, no digamos amigables, siquiera de mero respeto para con la administración central. Nada quita, eso sí, que uno aspire a una competencia civilizada en lo que queda de cara a la cita de agosto próximo. El rupturismo, a esta altura, conviene a nadie.

Pero, ojo, el dato está: es la derrota de la tesis de la inevitabilidad lo que induce a las diferenciaciones en comentario.

2 comentarios:

  1. estan aderezando al sapo Daniel que se van a tener que comer para que resulte un poco mas digerible o me parece?

    ResponderEliminar
  2. Blogging is the new poetry. I find it wonderful and amazing in many ways.

    ResponderEliminar

Piense distinto, con pluralidad y objetivamente, aquí: