viernes, 9 de enero de 2015

Cuanto peor, peor

Desaconsejables como son en política los dogmas, Argentina, por suerte, y debido a que toda regla requiere de alguna fortísima excepción para ser tal, se ha nutrido de uno valioso, producto de la fractura expuesta que aún significa la última dictadura. En sintonía con el quinto mandamiento cristiano, un pueblo que durante demasiado tiempo se distrajo de esa enseñanza (tanto como lo hicieron los operadores locales de tal credo, y justamente por ello mismo) hoy puede sentirse orgulloso de exhibir una altísima intolerancia para con la violencia, más cuando hay política involucrada.

El asesinato de Kosteki y Santillán, por caso, alteró los rumbos del juego electoral tras el crack de 2001. Más acá en el tiempo, cualquier esbozo de siquiera mínima comprensión de los linchamientos que fueron debate a principios de 2014 fue a parar al tacho de la irrelevancia. Quienquiera que pretenda valerse del salvajismo como herramienta de acción corre riesgo de devenir consumo irónico.

Y ello aún cuando existen porciones significativas (no que sean cantidad en sí, sino por la calidad de tratamiento que reciben en relación al que --dado esto-- merecen) de ciudadanía que adolecen de pulsiones animalescas: eso existe, y hay que asumirlo para resolverlo. Pero, también, rápido despeñan hacia el ridiculismo, fulminados mayoritariamente como incalificables.

Una dualidad compleja e interesante, como todo matiz, con saldo felizmente positivo.

* * *

Desde esta perspectiva, la reflexión a propósito de la masacre a Charlie Hebdo no puede ser otra que la que la enunciación aquí escogida avisa. No se mata. Nada lo justifica. Toda la contextualización que se quiera y se pueda hacer a propósito de la cuestión musulmana y de la política imperial norteamericana en Medio Oriente luce, prima facie, desubicada frente a 12 víctimas de discusiones religiosas y/o políticas (que se mezclan al punto de resultar imposible discernir fronteras entre ambas) pésimamente tramitadas. Sobre todo, cuando sobran evidencias de que terminan resultando meros pretextos de meros internismos facciosos. Pero aún si se optara por la ruta analítica el resultado será el mismo: el pueblo musulmán, que es el débil en esta historia, no obtendrá de este episodio más que un incremento entre sus víctimas y pesares. 

Nada pueden aquí todos los peros que efectivamente caben al asunto principal, porque en esta ocasión sólo logran dar pasto a bestias como Marine Le Pen, quienes logran que el temor a las derivas no implique tremendismo.

Los detalles acerca de cada una de las diagonales y de los incontables particulares que se cruzan a través de este litigio, se encontrarán mejor explicados en otros lados que en este espacio, en el que apenas quisimos aparecer para reafirmar una postura que uno esperaría se convierta en algo más que pose en los centros decisorios a nivel global. Se trata, presumiblemente, de una esperanza vana. Así lo confirman los antecedentes más recientes, que de todos modos no sirven para desmentir la tesis que organiza este comentario. Así no se hacen las cosas. Quizá sea lo único rescatable de todo esto, examinado a partir del tal vez más chabacano, aunque también gratamente saludable localismo: más que nunca, Argentina mira azorada y ajena estas idas y venidas de fundamentalismos desbordados de (preocupante) inhumanidad aclimatada.

Si es que acaso uno se propone aprender aún de lo peor, téngase de esto que en un tema sensible se es ejemplo.  

4 comentarios:

  1. Un poco de sentido común ante tanto conspiracionismo imbécil. Uf.

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  2. Excelente. Voto siempre al kirchnerismo y he leído cada aberración por la bloguería k, atenuando los asesinatos cometidos por estos fundamentalistas religiosos, que me dio náuseas. Gran post.

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  3. Creo que hay repudiar fuertemente los asesinatos pero no creo que haya que descontextualizar, lo que pasó pasó por algo, es una consecuencia de las condiciones sociales en las que viven esas minorías en esas metrópolis , países coloniales que hoy mismo ejercen su brutalidad sobre otros que no sirven a sus intereses y que además poseen recursos naturales. Repudiar y contextualizar.
    Iliana.

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  4. Amazing blog and very interesting stuff you got here! I definitely learned a lot from reading through some of your earlier posts as well and decided to drop a comment on this one!

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