sábado, 27 de septiembre de 2014

El huevo y la gallina


Uno de los problemas más comunes en política es el de la confusión entre programa y sujeto social. Qué viene primero. El Frente Renovador emergió como expresión de sectores con nuevas demandas, que estaban insatisfechas. Y que probablemente lo siguen estando. Eso le permitió el diferencial de votos que lo hicieron vencedor en las elecciones de 2013, luego de inicialmente quebrar el espacio electoral que en 2011 se concentró en el Frente para la Victoria. Ahora bien: por razones que sabrán explicar en el FR, la estrategia de allí en más fue dedicada a la construcción de una representatividad de exclusiva atención a sectores tradicionalmente refractarios al peronismo. Un frepaseo discursivo, pero no sólo, dirigido a ciertos sectores medios.

Eso llevó a que el propio Barge elaborara la tesis de la Puerta 12 de la representación republicana: la sobreoferta de la competencia de los renovadores con PRO y FAUNEN en vez que con el FpV. Así, Artemio López recomienda la fidelización del voto peronista a partir de un candidato que asuma en plenitud el trazo proyectivo inaugurado en 2003. En concreto, en cualquier espacio opositor que se quiera considerar, la pregunta acerca de la musculatura ciudadana permanece sin respuesta. Asunto no menor, en tanto remite a los pilares y las consecuencias de un plan de gobierno determinado.

Decíamos a inicios de esta semana que el Papa Francisco tenía clara esas nociones, y por tanto su confluencia con la presidenta CFK resultaba lógica, habida cuenta de sus propios desafíos como jefe del catolicismo universal.

Se trata de marchar sabiendo que adelante debe ir el carro, y no los melones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Piense distinto, con pluralidad y objetivamente, aquí: