miércoles, 26 de marzo de 2014

Las respuestas que ofrece un expediente

El establishment necesita, casi con rango de desesperación, del pronunciamiento de una condena penal aleccionadora, por corrupción, contra algún funcionario del gobierno nacional. El vector que impulsa la sobreestimación del debate sobre los comportamientos censurables en el ejercicio de la función pública es una necesidad sistémica en sí del Círculo Rojo que enunciara alguna vez Maurizio Macrì: el ocultamiento de las complejidades que supone la trama de la desigualdad en el reparto de la riqueza en Argentina.

Sin restarle importancia al asunto de la honestidad de los actores institucionales, el problema surge con los análisis políticos que se pretenden derivar de ello. Lo que puede llevar al ridículo de vincular la devaluación de la moneda con la causa Ciccone.

Hay que tener cuidado con las bondades que se le asigna al juzgamiento tribunalicio de los gobernantes. La pobreza y la indigencia obedecen a decisiones legales: las que definen los propietarios de cada billete producido.

Están en la tarea de deslegitimar la desnaturalización de ello que intenta el kirchnerismo.

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