El dirigente de PRO Miguel Del Sel dijo, ante público, en
tranquilidad y con plena conciencia, que la presidenta CFK es una "vieja
chota hija de puta", y que le gustaría revolearle un plato de comida por
la cabeza de una patada, en medio de lo que se pretendía una rutina humorística durante la cual no ahorró improperios discriminatorios para nadie. Una semana
después, Axel Kicillof fue atacado salvajemente por una patota miserable
formada por pasajeros de un viaje a Colonia, Uruguay, en clase turista de
Buquebus, cuando regresaba de vacacionar en familia, ante el llanto de sus
dos hijos, ambos menores de 5 años, lógica y visiblemente alterados por el hostigamiento que sufría su padre.
Se trata de establecer conexidad, si se entendiera que
existe, entre ambos episodios; y de rastrear las motivaciones que pudieran
originarlas.
La horda de canallas que atacó a Kicillof reclamó por las
restricciones que se dispusieron sobre el acceso al dolar para turismo o
ahorro, supuestamente diseñadas por el viceministro de Economía, habitualmente
acusado, cual si ello constituyera delito, por marxista desde las usinas de la
prensa comercial dominante. Reprochaban que el funcionario hubiera accedido a
divisas para su excursión.
El Banco Central argumentó, en un informe publicado durante
la última semana de julio de 2012 (analizado por Alfredo Zaiat), sobre el control de
cambios: "Las preferencias por acumular activos externos por parte de
agentes económicos locales con capacidad de ahorro deberían, en contextos de
estrés actual o potencial, subordinarse a otros usos más eficientes de los
dólares disponibles (…) pagar las importaciones de bienes y servicios, cancelar
los intereses y las amortizaciones de la deuda pública y privada, y a la
acumulación de un nivel de reservas internacionales compatibles con el esquema
de flotación administrada del tipo de cambio."
Explica que hubo "(...) la menor cosecha producto de la
sequía (y por ende, menores exportaciones) y la aparición de un significativo
déficit en la balanza comercial energética. (…) elementos derivados de la crisis
internacional (…) reducciones en las ventas externas hacia nuestros socios
comerciales, resultado de una caída en la demanda en esos países, que ocurrió
simultáneamente con las devaluaciones de sus monedas (Brasil). La combinación
de estos eventos puntuales, algunos de los cuales son de carácter transitorio,
generó un escenario de menor holgura en el sector externo. (...)"
Y añade: "(...) es relevante preguntarse si es
apropiado que un país que ha sabido aprovechar el cambio del escenario
internacional para remover una de las grandes limitaciones para el desarrollo,
tenga que volver a toparse con este límite, pero ya no como consecuencia de una
restricción estructural sino porque una parte de su población percibe que la
dolarización de sus ahorros podría llegar a ser la estrategia que maximice un
retorno financiero privado (...)"
Agregando: "La cuestión clave radica en determinar si
toda la economía argentina debe convalidar los costos que significarían
modificar bruscamente su tipo de cambio ante alteraciones en la oferta y
demanda de dólares originada en razones exclusivamente financiera. Para
afrontar esa situación, requiere ponderar otros interrogantes (…)"
¿Debe, en las condiciones internacionales señaladas, el
sector público endeudarse externamente para financiar la mayor demanda de
divisas de la parte de la población que desea dolarizar una parte de sus
ahorros? ¿Debe fomentar en forma subsidiaria que otros agentes privados o
jurisdicciones subnacionales se endeuden para obtener esos fondos? ¿Debe
facilitar todas las reservas internacionales que le sean demandadas? La
respuesta es negativa a esos tres interrogantes, como a la opción de la
devaluación."
En definitiva, la cuestión pasa por determinar si un
ciudadano, en tanto integrante de la sociedad, está dispuesto a realizar un
sacrificio individual en función de un objetivo colectivamente --y
democráticamente, cabría agregar--
juzgado como superior. No parece ser positiva la respuesta a dicha
pregunta por parte de un gran sector de la sociedad argentina, formateada por
las limitantes que impuso a la idea de proyecto común de nación lo actuado por
el Proceso de Reorganización Nacional. Y en consecuencia se reacciona. El
menemismo, como tiempo cultural, más tarde, agregó la consagración del interés
propio como el único válido.
Miguel Del Sel, por su parte, casi llega en 2011 a gobernador de la
provincia de Santa Fe; arribó a tal posición de expectativa a caballo de la
popularidad que le granjeó su carrera como humorista; y también de la
gobernación desastrosa del doctor Hermes Binner, que llevó a la provincia casi
hasta la quiebra tras haberla recibido con anchos márgenes superavitarios. Del Sel es el prototipo de dirigente trasplantado a la acción pública
desde la actividad privada, práctica diseñada por el menemismo durante los años
noventa, a tono con la prédica neoliberal, consagratoria del individualismo más
extremo --"sálvese quién pueda"-- y entrega al sector privado de
tanta función estatal como fuera posible.
Uno de los teóricos máximos del Estado minimalista o subsidiario,
Robert Nozick, lo expresó sin dobleces: “(…) las personas no están obligadas a
ayudar a aquellos menos afortunados (…)”. (Nozick, R. “Anarchy, State and
Utopia”, Blackwell, Oxford, 1984, pág. IX). En el mismo sentido, para Milton y
Rosa Friedman “una sociedad que pone la igualdad por delante de la libertad
terminará al final sin igualdad ni libertad”. Cualquier parecido con frases
oídas en un caceroleo no es mera coincidencia.
El experimento que capitanea Maurizio Macri resulta, en la
práctica y desde el discurso, heredero indiscutible de aquella tradición.
El cómico es, además, productor pecuario, actividad gracias
a la cual, confesó él mismo, es millonario; no obstante lo cual fue capaz,
apenas un instante después de dicho reconocimiento, de efectuar un reclamo
respecto de la actividad que --se insiste, según el propio Del Sel-- lo hace
rico al entonces presidente Néstor Kirchner. Tampoco parecen pertenecer a los
sectores más sufridos del plexo social quienes vituperaron a Kicillof en abrumadora
y cobarde superioridad numérica.
La complejidad conceptual de las expresiones acá analizadas,
nula en ambos casos, frente a una situación que la demanda en grande, como se
desprende del informe del BCRA reseñado, expresa, por contraste, la rabia de la
impotencia de quienes se saben derrotados y sin razón. ¿Por qué quienes no van
más allá de la cortedad del “yo quiero hacer lo que se me canta con lo mío y lo
demás no me importa” o del humor básico y chabacano de Midachi iban a saber a
plantar sus disidencias con mayor altura y espesor argumentativo?
La respuesta, así las cosas, parece ser clara: nadie que
ostente un nivel de vida aceptable tiene voluntad de ofrecer su aporte personal
transitorio en medio de una coyuntura complicada en procura de reducir daños
equitativa y mayoritariamente a la población globalmente considerada. Y son
capaces de cobrarles por mano propia a quienes dispongan lo contrario.
La guerra declarada por las empresas dominantes del negocio
infocomunicacional contra el gobierno nacional nunca puede obviarse, tampoco en
esta oportunidad, habida cuenta que contra La Cámpora se ha dispuesto
una persecución delatoria que ya roza los límites de lo vergonzoso --incontable cantidad de veces en el caso de Axel Kicillof-- y trae
reminiscencias del pasado más sangriento y doloroso, cuando la militancia fuera homologada a categorías delictivas.
Cuando Del Sel vomitó de la forma en que lo hizo, la
pregunta era si formaba parte de un arranque aislado o si, por el contrario,
representaba algo o a alguien; ahora está claro. Siguen, por el momento, siendo
expresiones reducidas: resta comprobar el peso de las mismas a la hora de las
urnas.

El punto es que para lograr pesificar el ahorro de los argentinos seguramente sea necesario ir a un sistema de metas de inflacion y tasas del orden del 4 o 5% anual tendiendo a redicir al 2% anual como las tasas de inflacion del euro o del dolar , por obligacion se da vuelta con el proximo gobierno en 2015 y la nueva devaluta para retomar el ciclo acedente de la economia como en 2002-2007 . Hoy claramente lo que deberia hacer el gobierno es permitir ahorra en reales ya que el real ha mostrado ser una moneda mas segura que el peso
ResponderEliminar