viernes, 18 de mayo de 2012

La simplificación de lo complejo y la inocencia perdida


Jorge Lanata fue a Angola a cubrir la misión comercial del Gobierno. Allí interpeló al Canciller por la decisión oficial de comerciar con un país cuyo gobierno está acusado --con justeza-- por comisión de violaciones a los DDHH. Bárbaro.

No deberíamos, desde ese entendimiento, comerciar más con ningún país que violente los DDHH, entonces. Para ser parejos.

Con EEUU, por ejemplo (salvo que se crea que Guantánamo es un parque de diversiones acuático). Ni con China, tampoco. Y nos meteremos, entonces, toda la soja, en montaña, en el tujes.

Como consecuencia de lo cual, los actores principales de Expoagro, ponele, feria rural cuya propiedad es, en parte, de Clarín y La Nación (y donde anualmente se cierran negocios por más de 300 millones de dolares), quedarían en pampa y la vía.

Por eso, y por ninguna otra cosa, Lanata pregunta por Angola y no por China, y ni que hablar EEUU, de cuyas entrañas proviene la banca de inversión Goldman Sachs, propietaria del 18% de las acciones del Grupo Clarín. Sencillito.

La composición de las empresas infocomunicacionales está repleta de este tipo de redes cruzadas. De guita y varias otras tantas cuestiones “familiares”.

Balances, libros de acciones. Hojas de papel, si se lo quiere ver así, que representan cuestiones muy pesadas que influyen, y enormemente, en la determinación del escenario en el que discurre la discusión de la agenda del debate público por la gestión de los intereses del Estado, nada menos.

La política internacional, de su lado, incumbe dimensiones también muy complejas, densidades conceptuales muy alejadas de lo lineal del discurso en que se maneja el periodismo, y que la lógica desde la que Lanata ejerce no se interesa en comprender. Nótese que digo que no se interesa en hacerlo. Hay voluntariedad en omitirlo. Es decir, una cuestión que, por cierto, no es ascética.

Lo sencillo es describir y exponer las variables que determinan tal desinterés, en función de la defensa del éxito empresarial propio (propio de Clarín, decimos en este caso).

Y la derrota de la pretensión de inocencia de todo lo que se dice desde este tipo de plataformas informativas es uno de los mayores éxitos y capitales simbólicos de este proceso histórico.

4 comentarios:

  1. Ademas deberíamos poner las cosas en contexto, sino Mariano Moreno, el Periodista por antonomasia debería ser tildado tambien de infame dictador, recien en 2002 terminó oficialmente, no se si totalmente la guerra civil que arranco con la indepedencia, 1975, pero tambien sabemos que todas las guerrasde liberación son en algún modo, civiles, y los angoleños arrancaron con su guerra de la independencia en 1962 creo, son cincuenta años de heridas abiertas.
    Nunca menos y abrazos

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    1. Es una excelente perspectiva para sumar a la densidad que se requiere a la hora del análisis en ese ámbito. A la que tampoco les interesa llegar a los que se valen de la sobresimplificación como método de construcción de discurso.

      Gracias por el aporte, abrazo.

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  2. Yo propongo que comerciemos únicamente con los Marcianos, que son buenos porque todavía no vinieron a rompernos el tujes por el agua...

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    1. ¿Con Chile, donde se le rompe la cabeza a palazos a pibes que piden educación gratis --no como los negros de acá que pedirían vino o cerveza para todos; cierto que sería porque educación gratis, nosotros... ya tenemos, ¡qué cuestión!--, se podrá y/o deberá seguir teniendo relaciones?

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