lunes, 25 de julio de 2011

Apuntes santafesinos

En Página 12 del domingo Horacio Verbitsky cuenta que en el kirchnerismo nacional, luego de la satisfacción por el acuerdo logrado en el PJ provincial, consideraban que era preferible que el candidato de ese frente no fuera Rossi, el menos apto para pelear voto no enteramente propio. Puede ser, vaya uno a saber, pero la anécdota habla a las claras de lo que es la separación de lógicas entre voto nacional y voto local.

Santa Fe tiene su propia cultura política, muy particular, había que atenerse al proceso de internas: Chivo, kirchnerista pura cepa, ganó, y, efectivamente, vemos ahora, era el que menor acompañamiento ajeno al del propio dentro del frente peronista podía convocar. No sólo no sumó los votos de Perotti y de Lole: tampoco retuvo la mayoría de los que recibió Rafael Bielsa. Pero, insisto, decir esto es, no solamente hablar con el diario del lunes, sino pensar con una lógica totalmente ajena a las que rigen las reglas del juego en Santa Fe.

El kirchnerismo está en camino, tiene de qué alegrarse. (No “todas” las visiones optimistas que hay en la actualidad son malas, ni tampoco “todos” los sectores del oficialismo adolecen de capacidad para separar la paja del trigo, pero hay que matizar, ser prudentes). Se arrancó esta patriada, siendo que siempre se fue minoritario en el trípode Santa Fe-Capital-Córdoba -y más aún lo es (¿era?) al interior de su propio partido en esos lados-, del 9% de Rossi como candidato a diputado nacional en 2009 –producto de que puso, y alguna vez habrá que hacerle un homenaje por aquello, la cara durante “el conflicto del ‘campo’”-. Hoy puede contar una victoria en la interna del PJ –lo destacable de esto es que, luego de haber sido echado de ella, pudo imponer condiciones, a partir del paupérrimo desempeño de 2009, a los vencedores de aquella vez- y buena cantidad de legisladores propios. A partir de eso se puede construir.

A Lole, casi ido, por edad y desperdicio de chances, de carreras electorales a futuro, le queda poco por ofrecer más que el manotazo vengativo que pegó, no sólo al kirchnerismo: también a sus propios hombres (no a todos, vistos los resultados en Legislatura e intendencias), que arreglaron armar dentro del PJ santafesino, con miras a sus propios porvenires, y seguramente sobre la base de esa hipótesis –un Reutemann en retirada-.

Pero la construcción es un camino lento, y que va más allá de solamente pretender replicar los buenos rendimientos que Cristina tiene en La Nación en todas y cada una de las provincias en que se vota –sobre todo si son previas a la votación general- con la sola apelación a que se estará, en la gestión, en consonancia con ella (con CFK, digo). El kirchnerismo, es cierto, está muy enfrascado en grandes debates pero que son visualizados como “nacionales”: cuesta hacer pie a la hora de dar la disputa por los distritos cuya lógica más desconectada de la nación está y que más solitas pueden caminar -por potencialidades propias-. En provincias más “chicas”, donde el kirchnerismo ha reequilibrado las diferencias, en cambio, obtiene grandes resultados: claro que eso es en ineludible detrimento de los grandes distritos, en los que hace sapo rotundamente (ya en ’07).

La victoria de María Eugenia Bielsa –y, más, la obtención de mayoría en ambas cámaras por parte del frente que lidera el kirchnerismo- resume un poco de todo lo dicho, además de hablar de un voto –el de Santa Fe, tanto como dijimos del capitalino, por el espanto que es la boleta única y por el sufragio “cruzado”- complejo, y de la necesidad de profundizar en abordajes nada lineales.

Cristina no necesita nada muy distinto de todo esto que está pasando para competir con fuerza en agosto/octubre. Sí, en cambio, necesitaba de otros resultados en Capital y Santa Fe de cara a la gobernabilidad en el período que hipotéticamente pueda iniciar el 10/12/11; y, más todavía, el kirchnerismo habría necesitado de un Chivo gobernador de cara a la discusión por la sucesión en 2015, pero eso será materia de análisis de otro post que estamos amasando.

Lo que sí, habrá que combatir la construcción de otro clima político –que no es, de entrada, mucho más que eso-, de cara a lo que realmente les interesa a los que lo fogonean (al clima), que es evitar doce años de proyecto transformador, y que no existió en 2007.

Es simplista hablar de fuga de voto peronista hacia Del Sel (no se metan con Perotti), más bien habría que apuntar a que no se ha logrado, todavía, construir discurso y acción en determinados lugares en función de lo que sea necesario presentar como envase, siempre fiel al sentido que a nivel nacional expresa este proyecto, atento a las lógicas particulares de cada lugar.

El socialismo de derecha santafesino y PRO sí comprenden las limitantes de los lugares a los que acotan su capacidad de daño. Y actúan en consecuencia: de allí tanto los éxitos que han obtenido en la ciudad capital del país y en la provincia de Estanislao López, como los posicionamientos que luego adoptan los legisladores nacionales pertenecientes a ambos espacios a nivel nacional, y que hablan de un exclusivo interés por el privilegio de aquellos que sustentan sus hegemonías en sus respectivos terruños, lo cual está muy bien aunque les acote capacidad de trascendencia en sus respectivos despliegues nacionales.

Ya repasamos en posteos previos a esta elección las perspectivas de CFK a nivel nacional, cosa que a esta altura aburre por lo repetitiva. Por otro lado, ayer se cantó que se siente "Macri -y no "otro"- presidente", y esa es una apuesta a 2015, confirmando que, para octubre, Macri también quiere que gane la Presidenta. Para Binner, fue demasiado pírrico, como para apuntar, ahora, más a testimoniar como inicio de algo que se pueda hacerse grande luego que otra cosa.

PRO se limita al desarrollo -importantísimo, sí- de Del Sel, puro personalismo (cero desprecio en esto, prometo). Le queda una base de votos –no de bancas ni intendencias, que ganó pocas y ninguna- para encarar una construcción, pero eso dependerá de cuánta capacidad exhiba de construir entre elecciones, hasta acá su mayor déficit (Macri ha demostrado ser muy hábil para desperdiciar caudal y potencialidad electorales, tanto como para ser enorme material de campaña: exactamente al revés que el kirchnerismo). La apuesta debía ser a ganador, porque ahora cabe dudar de la constancia que pueda demostrar para aceitar su armado a futuro en una elección en la que no ha sumado mucho para sus hombres “por lo bajo”.

El socialismo también salió magullado de la elección, perdiendo votos y bancas. Y por lo demás, respecto a proyecciones varias, cabe remitirse a lo dicho en estos dos posts (1 y 2): de ahí que pretenda reformar la Constitución provincial para licuar el predominio legislativo del peronismo, maniobra que habla de algo que ya se sabía: un partido que se maneja, en el distrito que gobierna, con lógicas no muy distintas a las de “cucos” de la talla de Gildo Insfrán, Hugo Curto o Raúl Otacehé. Ya se sabía, de recorrer el prontuario de Binner (que poco tiene de ese gris que mixtura fanatismo republicano, formalidad y sensibilidad social en un mismo envase -no se ría nadie, por favor- de izquierda) surgía el dato.

No molesta eso, sino la pretensión de vender gato por liebre o de ubicar todos los males en un solo lado, algo no muy distinto al escondido trajín territorial conurbanero de los peronistas PRO en el sur de la CABA, que se exhibe nada en comparación a la sonrisa y dulzura en el habla de la bonita Mariu Vidal, los globos y el baile, en inteligente movida publicitaria.

Todo lo cual habla de un fenómeno eminentemente local, del cual, para lo que se viene de cara al tándem 14/08-23/10, hay para recoger –también hemos hecho mención de esto- que se reafirma esto de que el kirchnerismo es el único movimiento de carácter nacional –no se contará que a El Hijo de Alfonsín lo sacaron, a los insultos y violentamente, del bunker de Bonfatti, de cuya victoria, en un acto de coherencia ideológica, se quiso colgar tanto como hiciera hace dos semanas con el de Macri en la Ciudad de Buenos Aires-.

Entonces, vale cerrar con lo dicho por Chivo Rossi en su muy buen discurso de reconocimiento de derrota: “a partir de mañana, a trabajar para que en las primarias de agosto el triunfo sea para la compañera Cristina Fernández de Kirchner”. Todo lo otro podrá, luego, pensarse, pero sólo a partir de esa ineludible y excluyente premisa.

3 comentarios:

  1. Expresás mejor que yo lo que quise decir en algunos comentarios en mi blog.
    Es claro que la apuesta del FpV, en Santa Fe, no era a ganador. Pero tampoco apuntaba a salir tercero.
    De todas maneras, creo, es preferible este porcentaje de votos de Rossi, propios del FpV, y no un porcentaje mayor en manos del reutemannismo. Digo también con miras a 2013 y 2015. Por eso que hablábamos de la "kirchnerización" del peronismo, ¿no?

    Un abrazo.

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  2. Hola Pablo
    Muy buen análisis, coincido en mucho con tus apreciaciones. Pero creo que, viendo la notoria diferencia que hay entre distritos electorales, no estamos sintonizando bien en cada lado el mensaje.
    Y pensando no sólo en 2015, sino en el 10/12/11, hay que ampliar y afianzar el marco de alianzas (que De la Rúa no nos robe el hermoso sentido de esta palabra). La pregunta que me hago es, ¿qué hará Macri con su apoyo que cotiza más alto que la soja ? Especulo que pro-meterá a diestra y siniestra, pero a nivel "local", para tratar de captar peronismo feudal y constituirlo en su base en el interior, donde per se. no pesa siquiera como ex presidente de Boca.
    Abrazo

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  3. Soy Pablo no me loguea:

    Richard: es cierto eso. Pero hay que tener en cuenta que los objetivos hay que explicitarlos antes, desplegarlos lo suficientemente por los medios, para que luego no nos hagan quedar como si hubiésemos quedado en off side. Dicho de otro modo: bajar la onda triunfalista en el sentido de que no vamos a poder ganar en todos lados solamente porque Cristina mide "tanto". La kirchnerización del peronismo, o el intento al menos, vale, pero es un camino nada fácil. Abrazo, amigo, y gracias por el elogio, desde ya.

    Sujeto: tanto tiempo, mostro. Gracias por el elogio, desde ya. Hipotetizar lo que haga Macri, de acá en más, es una incognita: porque, de buenas a primeras, tenemos que, sí, apostaría, ante todo, a arreglar con el PJ feudal, como decís vos. Pero eso es a priori. Si, ponele, a Cristina le va muy bien en la presidencial y consigue dominar el juego de cara a la sucesión, de ese PJ feudal ya no solamente quedaría poco, más bien quedaría nada, ¿sería tan raro creer que pueda ir por el sector Sanz/Aguad/UCR derecha? Está por verse. Abrazo, maestro.

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