lunes, 30 de mayo de 2011

Apuntes chubutenses (versión, ahora sí, definitiva), riojanos y algo de proyectados nacionales

Las líneas macro de lo que acá se había dicho al respecto de las elecciones de Chubut el 21 de marzo, día posterior a la votación original, se mantienen intactas:

- Das Neves es un muerto político. Su discurso, entre encendido e insultante, para festejar la ¿victoria? de ¿su? candidato, lo confirma. No tiene futuro visible, anclaje sobre el cual posarse de cara al futuro, extintos ya el “peronismo” federal, su candidatura presidencial y su predicamento en la política provincial, donde su figura quedó, ineludiblemente, y en exclusividad, asociada a la sospecha que envolvió al comicio todo. ¿A quién acusaba y de qué sobre una elección y recuento –incompleto, y en el que todos los "errores" fueron a favor de su ¿ex? delfín- bochornosos, siendo, su responsabilidad sobre ambos, inexcusable? Fue todo una chanchada, las complementarias -sin dateo preciso de nuevo- también y la única culpa la tiene él. Punto.

- Martín Buzzi pinta más para ser de las primeras noticias del libro de pases post octubre que otra cosa. Tiene margen político escasísimo habiendo ganado por tan poco (no es menor que en una crónica haya que escribir los decimales de una cifra, escondiendo cifras y recuento-s-), con sospechas -híper fundadas- de fraude, sin referente nacional y con su sector del PJ pidiendo la escupidera en La Rosada, como ya lo han insinuado varios de sus referentes. ¿Cuánto margen tiene para sostener el belicismo siquiera discursivo de Das Neves, que lo inauguró, luego de ser ultra K, cuando creyó, de él, tener chances presidenciales, y del kirchnerismo, su retirada? Punto final para un “modelo” –así lo llamó Das Neves- que ni siquiera es capaz de hacer un recuento de votos como la gente.

- Bien dijo Eliceche, el FPV obtuvo un triunfo político: tres intendencias importantes, mayoría y quórum propios en la legislatura provincial, anclaje nacional en ascenso (una tal CFK). Para el kirchnerismo, aún con la lógica de amargura de no haber triunfado (de todas maneras, Eliceche seguro sea primer candidato de Cristina a diputado nacional por Chubut y será referente del espacio, es un liderazgo a armar el suyo). No tenía sentido seguirla, aunque había razones valederas para quejarse. Lo que viene es lo importante. Punto, acá, de partida para el kirchnerismo local: confirma –sigue confirmando, por si hacía falta, aún- lo acertado de la estrategia de apuntar, en la medida de lo posible y de lo que sea necesario, a construir una corriente propia para pelear al interior y no por fuera del PJ. Eso es lo que se hizo en Chubut, se hizo bien y dio sus frutos. Hay futuro abierto.

- Con el marco descrito, todo tiene a ser sonrisas para Cristina. Empuja dinámicas locales aún sin necesitarlo en demasía por el fenómeno del voto cruzado (lidera intención de voto a presidente también en Chubut, lo hacía aún cuando Mario DN era todavía candidato) en función de armarse chasis propio y convencido de cara a un mandato sin horizonte reeleccionista de cara a 2015. Muestra chapa de armadora de calidad, ahora que lo necesita. Esto crea clima en su favor, los derrumbes opositores que no cesan lo prueba. En lo que va del año puede anotarse porotos en la adversa Catamarca, Salta, San Juan, las complicadísimas internas de Santa Fe (donde también juntó para liderar), sacar lo bastante ya apuntado en la, al igual que Catamarca, adversa Chubut. Bastante para haber pasado apenas un poquito menos de dos años de lo que se había vaticinado como su fecha de fin de ciclo.

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De La Rioja no hay mucho por decir. Fuerte dinámica localista en la dialéctica con el escenario nacional. Residuos menemistas en casi todas las listas, y cuatro de apoyo puro a Cristina, que entonces suma adhesiones por un total superior en bastante al ¡75%! El chamuyo del ignorantismo mediático habla de pactos Cristina-Menem. No hay tal. Menem no irá de candidato en octubre en la misma boleta que CFK, sí algunos de los suyos colaboraron con Beder, a pesar de que el ex presidente tenía candidatos propios. Eso no se traslada automáticamente al plano nacional, las decisiones de La Rosada no determinan el todo de las realidades locales más allá de lo que se quiera vender, y si Beder optó por armar así no se le puede negar la maniobra, luego lo puede facturar en el Congreso nacional si se le complican las cosas en su terruño. Tampoco hubo desarrollo propio muy profuso, en La Rioja. No era tan necesario, estando, allí, el PJ tan alineado con la conducción nacional del FPV. No es nada mecánico ni poco complejo todo esto.

Cristina va obteniendo lo que necesita del recorrido electoral: espacios, centralidad, buenas noticias, clima. Apúntese que, además de todo, logró ganar la interna a gobernador en el PJ mendocino y definir mucho de la lista en La Pampa. Efectos, todos, de un panorama nacional que la muestra arrolladora. La excepción, única, confirma la regla: la única provincia donde su rendimiento no es despampanante es Córdoba, único lugar, ese, entonces, donde queda espacio para que se le retoben como se le están retobando, aunque no mucho tampoco.

En definitiva, va queriendo el armado de la trascendencia K, cuyo capítulo primero, y (sólo por ahora) más importante, pero de ninguna manera único, último ni definitivo, son las elecciones presidenciales de octubre próximo. La construcción de la trascendencia es lo que está en marcha. Y lo que los pone más nerviosos. Y a nosotros lo contrario, claro.

2 comentarios:

  1. Muy bueno, Pablo. Vos sos nuestro Wainfeld bloguero, je.
    Me hizo ruido anoche, en twitter, que algunos siguieran con el discurso del fraude en Chubut. Ya está, me parece. En el momento en que se aceptó que fueran sólo 6 las urnas para la complementaria casi que se certificaba el triunfo de Buzzi. Fue darle un cierre a la situación. Das Neves vociferando es cabal muestra de lo poco que le sirve ya el triunfo.

    Un abrazo.

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  2. Soy Pablo, no me loguea:

    ¿Qué Wainfeld? Ese no me llega ni a los talones, por favor. Jaaaaaaaaaa... Muy agrandado. No, fuera de joda, ahora en serio: basta de telepolítica. En principio estuvo bien, era demasiado, pero ahora es otra la que hay que hacer. Eso sí: para Eliceche, diputación nacional en octubre o gabinete, ¿eh? Lo merece de medio a medio. Gracias por el elogio que al margen del chiste no creo merecer. Abrazo, compañero.

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