sábado, 2 de abril de 2011

Malvinas

Se cumplen veinte años del inicio de la Guerra de Malvinas. Ese episodio de mierda promovido por un milico borracho irresponsable que estaba en el poder gracias al concurso, sustento y promoción de los poderes fácticos de la derecha económica, que promovieron el Proceso de Reorganización Nacional para lograr el triunfo de su modelo de país excluyente. En crisis el gobierno ilegítimo, el recurso de encarar una guerra demencial, a cuyo cargo estuvieron unos cuantos pobres chicos -en lo que en realidad se trató del envío a una verdadera matanza-, fue el último intento por salvar el final irremediable de la dictadura, que ya se veía venir. En ese entendimiento, el abrumador apoyo mediático que se dispensó a la demencial aventura bélica. Necesitaban la victoria bélica. En ese entendimiento, recordar, como dije ya el 24 de marzo, implica reactualizar articulando la memoria en forma de acción en el presente.


Paradojas del destino, en el día de la fecha referentes de 'la' oposición política al actual oficialismo publican un llamado a "defender la democracia, la república, las instituciones, la libertad de prensa que están siendo atacadas por este gobierno". En realidad, sabemos todos, se trata de una defensa al Grupo Clarín y a sus intereses, que son los de la clase toda a la que representa y de la cual es vocero, la misma que el 2 de abril de 1982 apoyaba entusiasta la guerra como defensa propia, de su propio gobierno, del gobierno que habían -de nuevo- promovido, sustentado y defendido. No extraña. Pone, blanco sobre negro, en qué equipo juega cada uno en una disputade intereses que sigue siendo la misma que se libraba por aquellos días. Claro que el sano ejercicio de recuerdo promovido por los nuevos tiempos culturales, permite suponer que podemos creer en que el resultado será muy otro. Y será justicia para aquellos que cayeron y los sobrevivientes.


La carta perdida (Soledad)

Mañana del día veintidós. Madre, hoy es tu cumpleaños. Chaco, ¡qué lejos estoy! En mi carta les dejo mi amor. Todo es blanco, y aquí en mi alrededor, nos humillan con grandeza. El Tano, el Polaco, el Andrés... Madre... cayeron los tres. Es de noche, y los salgo a buscar. Mil estrellas me quieren contar. Hace frío y aquí en soledad hay mil almas que de guardia están. Y sos un poco de sol, toda nieve, toda viento. Sos un puerto argentino con bandera de otra nación. Es la carta que nunca llegó. Escrita allá en Malvinas. Fue en abril del ochenta y dos de un soldado que nunca volvió.

http://www.youtube.com/watch?v=FLrypMc5t5A

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