viernes, 18 de marzo de 2011

Como de mearnos en la cama

Más allá de que, como era de esperarse, era todo una fantochada.

Más allá de que fue, es y será una ridiculez monumental y una burla a la inteligencia ajena presentar una denuncia basada en recortes periodísticos (máxime si se trata de recortes periodísticos de medios argentinos, sobre todo del Grupo Clarín).

Más allá de que se devolvió el exhorto que enviaron para que digan a ver qué es lo que quieren específicamente, porque resultó, unas horas después de que se armó el kilombo, ser que no era contra los Moyano la cosa.

Más allá de que sufre las embestidas de una tropa cultural medio pelo y que simula jugar de respetuosa por la ley, pero no se preocupa por las cuentas –más; y más grandes- de otros –más; y más peligroso- en Suiza; ni por los que no cumplen las órdenes de la Justicia porque se burlan de verdad de ella –Ernestina que no se adecua a la Ley de Medios, a la grilla del cable ni permite que sus “hijos” se hagan los análisis de sangre que corresponden a los fines de determinar si son o no hijos de desaparecidos; o Macri que se va de vacaciones a Europa cuando tenía que haber estado acá para declarar en la causa por escuchas-.

Más allá de que el ataque, no es a Moyano persona, sino a un sindicalismo que –a pesar de varios manchones que persisten- se puso de pie, que ha recobrado conquistas, que busca y seguirá buscando lugares de poder, y que, ahora, está, ya, dispuesto hasta a pelear las ganancias mismas a los sectores del capital.

Más allá de que fue todo una sinvergüenzada.

Más allá de todo eso, Moyano estuvo a punto de fregarla y feo. Bien por el gesto de suspender el paro, porque la verdad que ese lastre, para Cristina, y por ende para él -que, por suerte, es parte de esto-, iba a ser enormísimo.

Me extraña sobremanera que Moyano haya caído en esta. Se dejó (por un buen rato, al final recobró lucidez) ganar por la furia. Mal ahí. Ok, uno entiende el hartazgo frente a la persistencia y pertinacia del intento de horadación.

Pero es ahora más que nunca que hay que poner la cabeza adentro de un balde de hielo, razonar cada movimiento como si se tratase del último y tragar, ya no saliva, clavos ante cada ataque, cada intento de desprestigiar, cada cuña que busquen meter en medio de la unidad del peronismo.

Llenamos Huracán, ganamos en Catamarca cuando parecía imposible, a ellos cada vez más se les llena el culo de dudas: frente a eso, hay que esperar, esto que pasó hoy, y mucho más.

No nos metamos los goles en contra. Parecería una constante que cuando estamos en la buena, algún error, así sea forzado, cometemos, y de repente se nos viene la estantería abajo, o al menos se nos mueve más que mucho.

En toda esta historia, surge que la persona más lúcida de toda esta historia es la que era y la que seguirá siendo: Cristina. Ella, y su triunfo, son el norte. Prohibido olvidarlo.

3 comentarios:

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  2. La operación de prensa existe y es real. Los ataques a Moyano también, pero coincidimos en que el paro hubiera sido una metida de pata contra la que tendríamos que haber remado de acá a octubre...
    Lo banco a Moyano y sabemos que el sindicalismo es parte vertebral del movimiento, pero como decís: Cristina es el norte.

    Un abrazo.

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  3. Totalmente de acuerdo. Hay que tener paciencia de acero. Pero hay que saberlo, mientras se apunte a agudizar contradicciones mediante iniciativas como el proyecto de ganancias empresariales, hay que esperar de esto y más, y no se puede ser ingénuo, porque sabemos de quiénes vienen las cosas.

    Abrazo.

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