jueves, 27 de enero de 2011

No levantarás falso testimonio ni dirás mentiras: Independiente 2 - Deportivo Quito 0

1- Vimos un equipo que parte de una premisa muy saludable, pone la pelota en el piso y trata de armar sociedades para progresar en el campo. Pero, falta audacia: que los jugadores más aptos para la gambeta se decidan a hacerse más dueños del equipo. Battión, muchas veces, se queda sin más opciones que la apertura hacia las bandas o un traslado excesivo, porque a Defederico, durante largos tramos del partido, se lo vio excesivamente arriba, entregado a marcas pegajosas, y, para peor, recostado sobre la derecha, lo que devenía en que cada vez que tomaba la pelota debiera enganchar, para su pierna hábil, hacia el medio, donde se hacía fuerte y duro el núcleo del embudo defensivo (sustentado en groseras y arteras patadas que el árbitro, pésimo, en su mayoría, avaló con su tibieza) que plantearon los ecuatorianos, contentos con el cero a dos que se llevaron. Al 9 le falta hacerse dueño del juego.

2- Tuzzio es una garantía: sobrio, luchador y expeditivo. Es el mejor jugador, hoy día, del equipo. Gana en todos los aspectos de la marca y, además, se convierte en salida, hasta ha pisado el área. Julián Velázquez, diamante en bruto, pichón de crack, es durísimo en el mano a mano, las divididas, e igual que Tuzzio, tiene buena salida con pelota dominada. Le veo dudas, aunque no muchas, tampoco, en el juego aéreo. Matheu es el que peor desempeño viene mostrando. Duda en casi todas, arriesga en demasía con la pelota, está desatento. Le faltan los atributos del líbero: eficacia en el juego aéreo y los cruces a espaldas de los marcadores. Y aunque en el mano a mano, mayormente, no tiene problemas, luce más apto para ocupar el lugar que hoy detenta Tuzzio; y Eduardo, viceversa.

3- El juego por las bandas es otro déficit. Si bien tanto Cabrera como Mareque suelen ser excelentes para desahogar el juego cuando Battión tiene que hacer el primer pase, porque se desmarcan con acierto del medio para atrás, luego hay dificultades. Mareque no es rayero y arriesga con tanto traslado. Cabrera no desborda ni acierta en los centros (que, o le quedan cortos o largos, o los tira con la marca excesivamente encima). Para colmo, Maxi Velázquez fue salvajemente golpeado y no se lo pudo ver en acción el tiempo que hubiera requerido para ver si se convierte en variante.

4- Vale la pena machacar en esto: es importante que Defederico juegue más cerca de Battión, que lo oxigene, que descongestione, pelota al pie conduciendo los ataques, las zonas complicadas que, entre tres cuartos y tres cuartos, vendrán a plantear, en su enorme mayoría, los equipos que visiten el Libertadores.

5- Arriba es donde mejor se ve al equipo. La dupla funciona, siempre uno salva al otro, generan peligro y sacan petróleo de cada cosa que tocan, ítem valioso si tenemos en cuenta lo expresado en el punto 4. Solamente les faltaría probar más de afuera, y tiene, también, aún, algún déficit en lo físico, que les juega, tanto a Parra como a Silvera, en contra para los mano a mano, pero lo vienen supliendo con inteligencia como para que el hambre no se note.

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