viernes, 10 de diciembre de 2010

Tres años de CFK: Ni un paso atrás

Paradoja constante, clima de épica permanente. Parece ser ese el designio de un gobierno que en los términos formales de la institucionalidad cumple, hoy, tres años, pero que es la continuidad del proceso iniciado el 25 de mayo de 2003, ese que, por su parte, viene a ser el mejor heredero del proyecto nacional, popular y populista concebido por el General Perón en 1945, como síntesis, en forma de esquema de poder formal y duradero, de las mejores experiencias que, abrevando en tal campo ideológico, lo precedieron, sí que de manera intermitente, como lo bien lo señala el último domingo Hernán Brienza en Tiempo Argentino.

2008 fue, a la vez, el año de la derrota frente a la Junta de Comandantes Sojeros de la banda golpista denominada “Mesa de Enlace” (actualmente en vías de extinción para beneplácito de la república democrática a la cual con su accionar mafioso repugnaron por aquellos días); pero también fue el año en que se terminó con el que probablemente haya sido el mega negociado más sucio en la historia del país, las AFJP, recuperando para el Estado la función de administrar el sistema previsional, como manda la CN (por el artículo 14 bis) en lo que constituyó el golpe más importante que se le haya dado al proyecto económico iniciado por Martínez de Hoz en 1976, en los más de treinta años que lleva de hegemonía aún no del todo vencida.

Del mismo modo, en 2009 hubo la derrota de Néstor Kirchner en las legislativas frente a Roberto Peña (el que hizo de De Narváez en Showmatch); más luego hubo la victoria cultural contra los monopolios mediáticos liderados por el Grupo Clarín, quienes a su vez son la cabeza directiva e ideológica del establishment empresarial que se acostumbró a gobernar este país desde Videla y hasta 2003, cuando Néstor Kirchner decidió romper el pacto de gobernabilidad (en realidad imposición) que existía entre ellos y los ocasionales gerentes elegidos desde 1983. También se concibió la creación de derechos ciudadanos más amplia en cincuenta años de historia argentina a través del plan de inclusión social más amplio de Latinoamérica en la actualidad.

2010 parecía que vendría duro con el copamiento del Congreso por parte de os delegados del poder fáctico, el tristemente célebre Grupo A, que anunciaba (y de hecho intentó hacerlo durante todo el año) ir a por la gobernabilidad de la Presidenta CFK y el recupero de las líneas maestras de la matriz socioeconómica martínezdehocista/noventista. Para fortuna del país, protagonizaron uno de los fracasos políticos más grandes de que se tenga memoria.

El Gobierno logró recuperar el ritmo de crecimiento que había descendido en ’09 por culpas ajenas (y que pudo ser peor si Cristina, en vez de las medidas proteccionistas que tomó, se dejaba tentar por los consejos de los voceros de la derecha económica), profundizó en la excelente estrategia de inserción internacional a partir del afianzamiento de las relaciones con Latinoamérica toda (nunca la palabra del país tuvo tanto peso como lo tiene hoy, políticamente hablando, en distintos foros) liderando posturas propias en el G20 y la ONU y encabezando UNASUR, Mercosur y G77, en lo que significa una inédita postura de defensa de la soberanía. Todos los números, sociales y otros también, están bajo control como bien dijo el Nóbel de economía Paul Krugman en su reciente visita al país, y la paz social se despliega como regla casi sin excepciones en todo el territorio.

La ponderación social del oficialismo comenzó a recuperarse sin pausa a medida que sus éxitos contrastaban con el modelo de país que reflejaban todas y cada una de las operaciones e intervenciones berretas movilizadas por “la” oposición, a la orden de las patronales empresariales. Ya para mitad de año cualquier encuesta preveía un cómodo triunfo kirchnerista en 2011, por medio de la regla constitucional de 40% con diez de ventaja sobre el segundo. Y de repente, lo inesperado. Falleció el conductor político, Néstor Kirchner, dejando una huella de dolor imborrable, tanto en la ahora exclusiva Jefa de la unidad Gobierno – Movimiento Peronista, CFK, y en la de todos los militantes de su ideario, para quienes nunca, parece, la felicidad podrá ser completa.

Hoy no hay encuesta en la que Cristina baje del 47% de intención de voto nacional. Tiene más de 65% en el Conurbano, lo cual es ya de por sí casi determinante, y triplica (o más) lo obtenido en 2009 en Córdoba, Santa Fe y Capital. Nada es definitivo, pero la ventaja es importante a esta altura, más cuando se está ante la oposición tan inútil y chata. Y habida cuenta de haber, ya, quedado claro como el eje mediático – empresarial opera siempre en pos de erosionar a la primera mandataria como quedó claro en las recientes mentiras montadas: “coimas para la aprobación del presupuesto” y WikiLeaks.

¿Cómo logró el Gobierno dar vuelta la tortilla si a comienzos de año parecía definitivamente liquidado y –aparentemente- en clara minoría social?

Una hipótesis: Napoleón contaba que las veces que con ejércitos más pequeños numéricamente que los de su rival logró la victoria lo hizo a partir del principio de la economía de fuerzas, que reza aquello de “ser más numeroso y contundente que el rival allí donde específicamente se decide la suerte de la batalla, atento la imposibilidad de serlo en todo el frente de la misma".

Pues bien, a partir de la segunda mitad de 2009, el peronismo peronista de los Kirchner eligió dar las batallas que más le convenían al despliegue de su mensaje, concentró allí todas sus fuerzas, y, claro, logró doblegar a un enemigo (sólo) numéricamente superior. Eso fueron -también- la Ley de Medios y la AUH. Derrotado el cerco mediático que construyó su desprestigio, logró, el oficialismo, que se sinceren los proyectos de país en pugna. Más que oportuno el momento escogido. Quedó claro que a la alianza social que enfrenta al kirchnerismo no la mueve más que intereses de bolsillo. Y entonces el gorilismo que les late profundamente se les hace cada día más difícil de desplegar. Ahí está, agonizando, la junta de Comandantes de la gauchocracia, que, cada día más enriquecida, es incapaz de sostener una sola coma de lo mentido hace más de dos años, en el transcurso de los cuales muchos patrones rurales han caído en que poco negocio es seguir fungiendo de forros de las ambiciones de la Sociedad Rural a la cual otrora le hicieron de fuerza de choque.

Nada de todo esto nació con la muerte de Kirchner. Más bien se consolidó el movimientismo militante que hoy día está más dispuesto que nunca a salir a bancar en la calle los beneficios que recibió en siete años de kirchnerismo. Hay el aprendizaje de no dejarse estar como cuando cayó Perón, historias tan similares a las de estos días, y allí están los errores históricos, para aprender de ellos. Ante la certeza de que cualquier alternativa a lo actual es peor, es retroceso, la muerte de Néstor operó como definitiva galvanización de un escenario en el cual el debate público se ha reconfigurado en clave propositiva: Solamente habrá lugar, de acá en más, para propuestas que vengan a ofrecer más. Ni un paso atrás, como dice el dicho. En eso andan las millones de flores que Kirchner siempre pedía.

Son, además, la fuerza que Cristina necesita, no (parece ya) para ganar, sino para que sea el plafond social necesario para que gobierne los cuatro años que le quedarían pero a la manera que le gusta a su base social. No olvidemos que el hecho de que ya no vaya a tener otra reelección en 2015 será un incentivo enorme para muchas ratas que ya demostraron lo que son durante la batalla con los golpistas campestres, que no bancan, por cobardes, ese tipo de discusiones, que son las únicas que al cristinismo le sirve dar, porque es como una bicicleta, sólo anda si va para adelante.

Por fin, el que pintaba para ser el indiscutido mejor año de los tres que lleva Cristina de gobierno, es el que, a su vez, trajo la peor de las noticias en todo el ciclo. Pero, volviendo a lo positivo, es, al mismo tiempo, el que ve como se ha generado el que quizás sea el mejor escenario a futuro que puede pedirse, por esencia del proyecto y por cual era el punto desde el que se arranca a principios del mismo. Sensaciones encontradas como nunca. Cada quien elaborará en su interior la respuesta para el balance del tercer año de gestión de CFK.

Por lo pronto, gritar, como reza una consigna muy linda, “ni lo intenten, el futuro es nuestro”. Y Cristina 2011.

2 comentarios:

  1. Gran post, Pablo.
    Ahí comenté en AP.
    Un abrazo.

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  2. Muy buen post
    Macri no está solo DUHALDE PIDE MANO DURA EN VILLA SOLDATI:
    "El cabezón" intervino en el conflicto entre la policía metropolitana de Macri (que quiere reprimir) y la federal de Aníbal Fernández (que quiere que se llegue a un acuerdo) en el caso de los okupas d ...el parque Iberoamericano.
    Su genial idea es que los militares se encarguen de resolver la cuestión. Para mí esto sería como sacar al zorro del cuidado de las gallinas ... para poner a un lobo.
    Me interesé en el tema y me pregunté de donde vendría ese apego que Duhalde siente por los uniformados. La respuesta es que sus abuelos fueron un milico y una monja. Desorientado le pregunté a mi padre: "¿Cómo hicieron para tener descendencia si ambos antepadados llevaban puestos los hábitos? ¿Acaso se los tuvieron que sacar?" A lo que mi papá respondió: "No es necesario, Kikito, con sólo subírselos un poquito es suficiente ..."
    LEER más en el blog
    www.kikitodulce.blogspot.com

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