miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Por qué, carajo, por qué?

Puta madre.
Puta, puta, puta, puta, puta madre.
Y la concha de la lora, mierda.
¿Justo ahora, cuando estaba todo, pero todo por hacerse?
¿Cómo se sigue?
Porque vamos a seguir, eso seguro, levantando sus banderas, las del campo nacional y popular.
Llegaste en 2003, cuando esto se hundía, sólo vos te animaste, y nos hiciste resurgir de las cenizas.
Te fuiste en tu ley, y eso te da estilo.
Fuiste un político como deben ser los políticos, a mi entender.
Diste innumerables batallas que yo quería que se dieran. Y por eso te agradezco.
Vas a estar en la galería de los grandes de este país.
Eso sí: Ya que te tuviste que ir, hacelo tranquilo. Andate en paz, nomás, con el General, que seguramente te va a felicitar por tu obra, que habría sido la de él también. Fuiste, sin lugar a ningún tipo de dudas, uno de sus mejores discípulos, si no el mejor.
Hasta la victoria, Néstor.
¡Y fuerza, compañera Presidenta! ¡Estamos con vos, firmes, más que nunca, no te vamos a dejar sóla!
Que lo parió...

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