domingo, 19 de septiembre de 2010

Derrota en la Davis: Otra vez, los cinco que faltan pa´ la ensaladera

Argentina volvió al grupo mundial de la Davis en 2002. De allí en más, nueve participaciones consecutivas: cero eliminaciones en primera rueda, tres en cuartos -`04 vs. Belarús (0-5 como este fin de semana); `07 vs. Suecia (1-4); y `09 vs. República Checa (2-3), todas de visitante-, dos subcampeonatos -`06 de Rusia (2-3), de visita y `08 de España (1-3), acá- y cuatro eliminaciones en semifinales -`02 vs. Rusia (2-3); `03 vs. España (2-3); `05 vs. Eslovaquia (1-4); y la presente, 2010, durísimo 0-5 ante Francia, todas ellas afuera-.

Paradójica como es esta competencia –siempre se ha dicho eso acá, y hemos de sostenerlo-, la derrota de hace horas ante Francia es, por resultado, la más dura de todas las que hubo en semifinales en estos nueve años, pero a la vez la menos reprochable de ellas.

A principios de año, a este equipo, que se coló entre los cuatro mejores de la competencia (en etapa de recambio generacional, renovación de menor riqueza individual de lo que hubo años antes), se lo imaginaba yendo al repechaje. No se podía exigir lo que al final terminaron construyendo. Más allá de que, una vez allí, era inevitable la ilusión, máxime porque, de pasar, la final era sí o sí adentro, como en 2008 -checos o serbios-, aunque la localía, lo sufrimos en carne propia ya, no es garantía de nada.

Da para estar satisfechos, para ilusionarse con un camino a andar que recién parece estar empezando. Sigue faltando lo de siempre, una segunda confiable para David (aunque él también perdió en esta ocasión), afianzar un doble confiable (en eso se está).

Y suerte, por supuesto. Todo campeón la tiene, siempre. En este ciclo exitoso, siempre alguien que no estaba en lo planes se hizo héroe ante Argentina (Beck en `05, Tursunov en `06, Verdasco-Feliciano en `08, el increíble Llodra de 2010).

Se está por la buena senda. El capitán, Tito Vázquez, demostró estar a la altura, más allá de decisiones menores de alguna serie en particular.
Material, con dos singlistas espectaculares como David y Delpo -a los que nunca se ha podido reunir estando ambos en pleno-, no falta. Falta consolidar la amalgama.

Será cuestión de seguir remando, sabiendo que hay un excelente piso, y un techo cada día más cercano.

2 comentarios:

  1. Es verdad que haber llegado a semifinales fue todo un logro, luego de que a principios de año la Davis no fuera prioridad.
    Nalbandián se recuperó y, como siempre, se puso el equipo al hombro.
    Una macana que no pudiera estar Del Potro.
    A mi me genera dudas la capacidad de Vázquez de contener a esas dos figuras, porque hay que lograr que se potencien en la suma y no al revés, como ocurrió cuando jugamos la final contra España.

    Abrazo.

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  2. Soy Pablo, no me loguea:

    Tenemos con qué. Eso me da bronca. Aún con menos que otros años, España nos ganó con dos (Feliciano y Verdasco) y nosotros también tenemos dos. Que se yo. Se tienen que encerrar David y Delpo y cagarse bien a palos los dos un día, como hicieron una vez Ruggeri y Diego. No depende de nadie, me parece, sino de ellos mismos.

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