viernes, 6 de agosto de 2010

Lo que viene, lo que viene

La actualidad muestra a un gobierno nacional que sortea dificultades con mucho éxito. Gobierna, administra, gestiona, con mayor vitalidad y facilidad de la que se imaginaba que tendría a esta altura del partido, cuando uno pensaba como serían estos tiempos el 28 de junio de 2009.

La movilidad jubilatoria dio, para 2010, más de 25% de aumento en los haberes de los pasivos (entre cuatro y cinco veces más de lo que hubieran crecido si se aprobaban los proyectos que, en ocasión del debate por aquella ley, ofrecían los distintos conglomerados opositores). La Asignación Universal por Hijo amplia su universo de cobertura al tiempo que también se perfecciona su implementación, y de yapa su monto ha sido actualizado en un 22%, reafirmándolo como el plan de asistencia más importante de América Latina, al tiempo que impacta grandemente en los aún inaceptables niveles de pobreza e indigencia. El Consejo de la Productividad, el Empleo y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (obra del ex Presidente Kirchner, donde convergen patrones, trabajadores –CGT y CTA- y, por supuesto, estado), fijó el nuevo piso salarial en $ 1840.

En cuanto a política internacional, se llegó a un (muy buen) acuerdo con Uruguay para el monitoreo de Botnia. Y la última cumbre del Mercosur, celebrada en San Juan y que dio como resultado la sanción (por fin) de un Código Aduanero común para el área, ha sido uno de los capítulos más exitosos en la zaga del gobierno kirchnerista en materia de integración regional, reafirmando que este es el proceso político que más y mejor ha insertado al país en lo que las derechas gustan de nominar “concierto internacional”, por la fuerza y autonomía con que plantea posicionamientos, en función de sus propias necesidades. La cumbre fue una reafirmación de los vientos que corren por América Latina desde la llegada de los gobiernos que José Natanson cataloga como “La Nueva Izquierda”: Se avanza -no siempre todo lo que se quiere-, pero no se retrocede, no se deja de buscar las posiciones comunes de todos los países, no se resigna la decisión política a las “recomendaciones técnicas”, se ideologiza todo paso dado y a dar, se busca la construcción de estados cada vez más grandes y potentes para arbitrar las sociedades. Últimamente, no obstante, se suele leer que habría, en realidad, una divisoria entre los países americanos. Marcos Aguinis cantó loas a Perú en La Nación esta semana (y solo por tomar un ejemplo, de entre muchos que hay), diciendo que ese país integra “el mismo club que Brasil, Uruguay, Chile, Colombia y Costa Rica”. El comentarista ha buscado incesante, pero también infructuosamente, datos de ese supuesto club. No existe tal. Y en la onda Aguinis se inscriben Grondona, Morales Solá, Kovadloff, Sarló, Oppenheimer, quienes suelen, además, agregar que habría otro grupo liderado por la Venezuela de Chávez, en el que revistarían Argentina, Ecuador, Bolivia y la Nicaragua de Daniel Ortega. Tampoco hay datos de ello. Más aún, se saben de coincidencias entre Lula y Chávez en cuanto a que tratan más que amablemente a Irán, ítem en el que existen profundas diferencias con las denuncias que, año tras año, los Kirchner han venido plantando contra Teherán en la mayor vidriera internacional existente, la Asamblea General de la ONU.

La realidad, muy a diferencia de lo que plantean los citados editorialistas, mostró un Mercosur sin matices importantes, que rosqueó a todo dar para limar diferencias y asperezas (sobre todo entre Argentina y Uruguay, las cuales fueron resueltas prácticamente que mano a mano entre CFK y Mujica; particularmente en materia de aranceles de exportación, los que finalmente quedaron a salvo, constituyendo esto un triunfazo para la posición de Argentina, que los utiliza como eje de su estrategia económica) hasta llegar al ansiado Código Aduanero. Los distintos presidentes, invariablemente, ponderaron lo que significa la cada vez más plena integración que se va dando entre ellos (aún el derechista Sebastián Piñera -de gran discurso-, que no se mueve de lo que en estos menesteres planteaba la hoy opositora Concertación que gobernó Chile veinte años, lo cual es demostrativo de cómo los avances en la institucionalización de los cambios van solidificando un chasis del que muy pocos podrán, a futuro, moverse). Asimismo, no hubo mandatario o representante que ahorrase elogios para el rol de articuladora e impulsora que cumplió Cristina como Presidenta pro tempore de la unión (Lula dijo que la de CFK ha sido la mejor presidencia del Mercosur en la historia de la unión, no obstante lo cual, la Presidenta recordó que nada era gracias a ella, sino, en verdad, obra de los esfuerzos de todos los líderes de la región). Como broche de oro, hubo elogios de la CEPAL para los esfuerzos y logros de la región en cuanto a políticas de empleo y combate a la pobreza (sin excluir a la Argentina -más todavía, en cuanto a protección de empleo, el país fue catalogado el más exitoso-, ni tampoco a ninguno de los "bolivarianos" lo que reafirma nuestra teoría de lo ilusorio de la división americana). Se formularon nuevas adhesiones regionales a la postura argentina sobre Malvinas y se firmaron importantes acuerdos bilaterales con Brasil, profundizando aún más una relación bilateral que Lula considera como la más importante que tiene su país actualmente (aquí vendrá en su último viaje como presidente), cuya intensificación, dice el líder petista, no traerá otra cosa que futuros venturosos para ambos países. Pavada de cumbre, podría decirse.

Retomando lo local, las cifras (aún las privadas) de consumo, recaudación, exportaciones y crecimiento no dejan de corregirse para arriba (se habla de un 8%, pero habrá que medir el impacto de los recientes aumentos en jubilaciones y AUH, que en su mayoría irán a consumo, expandiendo actividad a full). Las de desempleo, por su parte, exactamente lo mismo pero al revés, igual que las de exclusión social. El impacto de la crisis mundial en la economía argentina tiende a cero (lo poco que podía haber hecho fue desacoplado por medio de medidas de protección a la industria nacional -antidumping, criticadas por los grandes medios locales, por "anticuadas y aislacionistas"- y empleo -los planes REPRO, también denostados-, entre otras cosas). Las reservas del BCRA baten récords, contra los pronósticos que auguraban vaciamiento cuando la instrumentación del Fondo del Bicentenario/del Desendeudamiento Argentino, creado para cumplir los vencimientos de este año. La deuda externa ve reducidos su monto e influencia en el diseño de políticas locales en materia económica. El canje fue más exitoso de lo que creía el propio gobierno, y entonces el riesgo país desciende, sin prisa, pero sin pausa.

Todos los pronósticos, hasta los más pesimistas, avizoran un 2011 a todo vapor, donde la economía sería un tren. Eso, sin ninguna chance de apelar esta vez a la excusa del famoso "viento de cola", que en realidad nunca existió, pero solo ahora, crisis económica de las potencias mediante, se pone ello de manifiesto. El odio para con el gobierno, se pudo ver en los fastos del bicentenario, no era tal: Fue más amplificación y construcción de quienes sí la tienen jurada contra el kirchnerismo que otra cosa.

Todo este cuadro, descrito no sin buena dosis de optimismo y parcialidad, aunque también repleto de datos fácilmente constatables, sería raro que no intranquilizara a unos cuantos. No miente CFK cuando, en base a los logros enumerados en los primeros párrafos de este post, habla del "piso de protección social más elevado de Latinoamérica". Eso, claro, no alcanza, y está bien que así sea, para el "ciudadano de a pié". Porque es cierto y porque sirve como incentivo para que el Gobierno Nacional no se duerma en los laureles, sino que insista en pugnar por seguir avanzando en lo mucho que todavía falta. Ahora bien, siendo que "seguir avanzando" significa que el estado meta mano -y mucha- en la puja por un reparto más igualitario de la torta (Kirchner siempre habla del horizonte que Perón denominaba "fifty-fifty", para distribuir el ingreso nacional entre capital y trabajo), las inquietudes entre quienes se acostumbraron, salvo desde llegados los K, a llevarse cada vez más porciones de aquella, es enorme. Máxime cuando las intenciones gubernamentales, aunque lentamente, van dando resultados.

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Ya se habló en Segundas Lecturas del día (uno de los más tristes en la historia de la democracia recuperada en 1983) en el que unos cuantos jefes parlamentarios opositores fueron a lamer el trasero de la corporación agro-mediático-financiera al predio ferial de Palermo, obtenido en espuria forma por la históricamente golpista Sociedad Rural Argentina (en el cual los sensibles campestres se despachan con la friolera de $ 70 de tarifa de estacionamiento, tan preocupados ellos por la exclusión social). Muy probablemente, en ese encuentro hayan caído (tanto los patrones opositores -los jerarcas de las corporaciones del establishment que integra, entre otros, la SRA-), como sus peones políticos (los dirigentes del Grupo A), de que nada de lo que planean en cuanto a: Desfinanciar al estado, aumentándole al mismo tiempo y en forma hipócrita obligaciones sociales / Limitación inconstitucional de las potestades presidenciales / Sustitución del actual modelo, que construyó el piso de protección social más alto de América, por un noventismo remozado/, será ley, porque no controlan el Congreso como creían, en tanto el oficialismo prevalece en el Senado. No pasará eliminación de retenciones, y las actuales alícuotas se mantendrán porque nada cae el 24 de Agosto a pesar de lo que en contra de esto diga el iletrado Sabsay y la delirante Carrió; peligra el enchastre del 82% móvil; de la AUH ya se ha encargado CFK, anticipándose como ya lo había hecho antes; con presupuesto y emergencia económica no tienen resquicios legales; Consejo de la Magistratura, ONCCA e INDEC no mueven el amperímetro; y Ley del Cheque, reforma de la reglamentaria de DNU y “superpoderes”, duermen el sueño de los injustos. A ocho meses vista de lo que a fin de cuentas no fue más que un mero copamiento de comisiones, Resto del Congreso no ha conseguido aprobar ni una sola ley, ni ha podido arrancar ningún veto a CFK (recordemos lo mucho que se batió el parche con esto, una tapa de Clarín a principios de año mentía que Cristina había anunciado vetos y decretos a full frente a sus legisladores, en un asado que compartieron, como si aquellas no fueran facultades constitucionales, y como si se olvidaran de que uno de sus protegidos, el Intendente Macri, hace, en su terruño, uso y abuso de ambas herramientas, sobre todo del veto, a veces sin siquiera saber por qué, como reveló en algunos reportajes periodísticos).

La situación opositora es desesperante. Los diputados y senadores opositores no logran una conformación confiable, cada paso les cuesta un Perú. Y el tiempo que les queda no es mucho: No solo el fin de las sesiones legislativas ordinarias 2010 se acerca, sino que, además, 2011 es año electoral. Ya de por sí en años electorales la actividad legislativa decrece, pero en 2011 será menor todavía porque habrá primarias, con lo cual habrá que calcular más período de campaña al que normalmente se acostumbrababa. La coalición opositora necesita infringirle duras derrotas, y lo más rápido posible, al gobierno, máxime cuando se observa un repunte muy fuerte de este en todas las encuestas, acercándolo a la hipótesis del 40+10, y con ella el triunfo en primer turno.

¿Casualidad? El “moderador” del “debate” en la Rural, Joaquín Morales Solá (ex propagandista y amigo del General Bussi y ex cronista del Operativo Independencia), empezó, horas después del encuentro, una operación de desprestigio contra la Cámara de Senadores. Acusó a varios integrantes de la Cámara alta de recibir prebendas de parte del gobierno a cambio de apoyo a sus intenciones en cada votación que tiene lugar en el recinto. La columna se pasa de vergonzosa, no contiene prueba alguna de la acusación, nada sustenta las acusaciones. A partir de allí, ha publicado dos columnas más en igual sentido que la primera. ¿Casualidad? Casi en tándem, Felipe Solá –ya le hemos dado a él- salió a denunciar que “el gobierno sale de Shopping” al Senado, aunque dijo no tener, él tampoco, ninguna prueba al respecto. Días más tarde, Nelson Castro se sumó a la maniobra, denunciando, siempre sin evidencias, que la noche de la 125 “un senador recibió mensajes de texto ofreciéndole `lo que quisiera´, a cambio de apoyar la ley”. ¿Casualidad? Al día siguiente Emilio Rached salió a decir que él era ese Senador, y que la denuncia de Castro era cierta. No mostró el SMS, por supuesto, y ha tardado, llamativamente, dos años en hacer la denuncia, pero ninguno de los "grandes" analistas marca esos detalles.

Nada es inocente. Mucho menos esta jugada impúdica, vergonzosa y demasiado ostensible. Es cada día más evidente el modo en que actúa el establishment, articulado en torno del entramado comunicacional dominante. Máxime en el caso de Rached: Basta sólo hacer memoria para recordar que las presiones vinieron, en realidad, del otro lado, pues dicha noche hubo varios “chacareros” que rodearon la casa de su madre en Santiago, para reclamarle que cambiara su anticipado “sí” a la 125. Bastó que se percataran de cuanto les falta en el Senado para que desaten esta andanada injusta en contra de una de las instituciones de la República, justo por parte de quienes más mienten defenderla. Y borran, además, con el codo, lo que escribieron con la mano, pues mucho fue lo que batieron el parche con el "diálogo y consenso", para que, luego, una vez que el kirchnerismo se avino a ello, se dediquen maliciosa, incesante y persistentemente a torpedearlo, ahora porque hace lo que antes le criticaban no hacer. Hasta está a un paso del juicio oral el senador Carlos Menem, cuya salvación de ello -instaló la prensa-, era la prenda de cambio que había "kirchnerizado" sus posiciones. Y esto, sin dejar de lado que, sí a algún partido se le han “chupado” bancas propias, es al Frente Para la Victoria. Se ha instalado que "está mal" que un opositor pase a "ser" oficialista; pero "está bien", que un oficialista, a viceversa, pase a ser opositor.

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Cuando la actual Corte Suprema de Justicia (la mejor y más independiente que se recuerde en la historia de este país, otro hito del kirchnerismo) le hizo pito catalán a la demanda que Enrique Thomas planteó, en nombre de Daniel Vila y José Luis Manzano, ante jueces amigos bastante comprometidos en causas por delitos de lesa humanidad, en contra de la Ley de Medios de la democracia y a favor de la Ley de Radiodifusión de Videla, Mario Wainfeld opinó que abría una nueva etapa, en la cual “Corridos de la escena los vasallos, tomarán la rienda de la puja jurídica los señores, los poderes fácticos”. Así parece, nomás. Este bloguero no encuentra como no copiar el razonamiento del prestigioso periodista y abogado para evocar el clima que impera por estos días en el escenario político argentino, anta la tremenda incapacidad y escasos resultados demostrados por Resto del Congreso (comandado por Elisa Carrió en Diputados y por Gerardo Morales en el Senado) en sus escasos meses de vida.

A días de la tertulia en la que Morales Solá examinó -sin tener derecho a ello- a los tipos a los cuales les pagamos el sueldo los ciudadanos, se efectuó la apertura formal de la exposición anual de la SRA. En ella, como es habitual, pronunció un discurso su presidente, hoy Hugo Biolcati, que sabió muy parecido a lo que huele el lugar: Bosta. Fue imposible no asociar sus reflexiones al deshonroso pasado de la entidad que comanda. Sus palabras, que se pasaron de insultantes para contra el actual gobierno nacional y contra la política en sí misma, aún en presencia de dirigentes, que se dejaron casi escupir en la cara (Dato: Estuvo también... ¡Momo Venegas, que se supone representa a los peones de campo! Los trabajadores, dicho sea de paso, que por lejos en peor situación social están en el país). Evocó, Biolcatti, a la perfección, el pasado (¿pasado?) de la entidad cabeza de la Banda de Enlace (dicho sea de paso, prefirió guardarse las palabras que tenía para degradar las posturas de Federación Agraria, muy distintas a las suyas). Aparte de denigrante, Biolcati se pasó de maniqueo y mentiroso, citando mal a Belgrano y Moreno (Mariano, no Guillermo, pero igual de bueno que el actual), y pintando una "Argentina del Centenario" que cualquiera con medio dedo de frente sabe que era exactamente ciento ochenta grados a la inversa de lo que Huguito contó en su discursillo: No había desarrollo –que confundió con lo que no era más que un mero boom exportador del que se beneficiaban veinte familias acomodadas-, la calidad democrática brillaba por su ausencia, la intensidad ciudadana era bajísima, los derechos sociales “bien, gracias”, y la calidad de vida era buena para unos pocos privilegiados y mala para la gran mayoría. Lo de la Argentina potencia, es un mal chiste que hace poca gracia. Por otro lado, Biolcati lanzó hipócritas frases de preocupación por el estado de exclusión social que azota a gran parte de la población, cuando es alguien a quien, en realidad, la vida se le va en pensar como hacer para "llevársela toda" él (y los suyos).

Eso sí, pesaban y mucho unos cuantos centros de poder que son los mismos en pos de los que hoy pugna Biolcati -pero no solo-, por reposicionar. Y pesaba, también, un modelo de país, que sumía a Argentina a la única y degradante misión de ser el supermercado del mundo en la división internacional del trabajo, y santas pascuas, un modelo que las palabras de Biolcati se ocuparon de dejar en claro por quienes es añorado.

Y la verdad es que, si bien su mensaje logró espantar a unos cuantos, la misión de dar el aviso fue bien cumplida por la gauchocracia. Aquí hay una disputa por el poder de guiar el proyecto de nación. Y en esa lucha Carrió, Alfonsín, Binner, Sanz, Morales, Stolbizer, Bullrich, Duhalde, Macri, De Narváez, Solá, Reuttemann, Pinedo, no cumplen otro papel que el de títeres. Aquí las verdaderas contrapartes son los Biolcati, Magnetto, Méndez, De Mendiguren, Rocca, Pagani, Ratazzi, Funes de Rioja, AEA entera, buena parte de la UIA, o como se le quiera llamar. Dicho de otro modo, el rival son unos cuantos tipos, que a pesar de ser los más adinerados del país, no han saciado su apetito y vienen por más, porque de lo que se trata es de que les son intolerables cosas como el diagnóstico de la CEPAL, al que hicimos referencia más arriba. Bien lo dijo Victor Hugo Morales, que si Kirchner no gusta se lo puede cambiar, los otros en cambio permanecen allí hace una eternidad.

Esa es el espíritu que guió el comunicado que presentaron AEA e importantes sectores de UIA, tras la reunión convocada (sugestivamente, el día en el que se discutiría el nuevo salario mínimo, vital y móvil) por Magnetto (rechazado, por suerte, por entidades PYME como ADIBA y APYME). Un panfleto igual de vomitivo que el de Biolcati, en el que sacan a relucir el mismo rosario de siempre: Supuesta ausencia de reglas claras, pedido de respeto por la actividad privada, quejas por el “autoritarismo gubernamental”. Reclamo de “renoventización”, para hablar en criollo claro. Dicho con la precariedad semántica que ostenta Maurizio Macri: Proponen volver a la receta con la cual nos fue mal, para reemplazar a la actual, con la que nos fue mejor.

Magnetto, quien además tiene fundados temores por su propia suerte y libertad, fue aún más allá, y ordenó a los “líderes” del PJ corporativo acudir a una cena a celebrarse en su propia casa. Allí bajó la línea de lo conversado en la cumbre de empresarios con ganancias subsidiadas, y diagramó los pasos a seguir del conglomerado. Cabe inferir que es a ellos y no al panradicalismo (salvo que allí se consagre como candidato presidencial al permeable Cleto Cobos, lo que no pinta) a quienes beneficiara con el generoso despliegue mediático del Grupo Clarín.

Todo sin dejar de lado nunca, por supuesto, las clásicas "denuncias" de que el gobierno anda en una persecución al periodismo "independiente", mientras abruma la cantidad de puteadas que se ve, lee y escucha a la prensa lanzar a diestra y siniestra en contra de los Kirchner. La mecánica está clarita: A cada semana de buenas noticias que logra hilvanar el gobierno, le sigue otra en la cual desde los medios se agitan todos los fantasmas que se pueden crear, repitiendo, amplificando, deformando, tergiversando. Un machaque insoportable de operaciones que apuntan a la sensibilidad de cierto público que pesa y mucho en la generación de humor social.

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Así está hoy la cosa. Con las corporaciones disponiendo y unos cuantos –bastantes, se diría- dirigentes, acatando. Ya no se trata de la incapacidad de unos de ofrecer una alternativa proyectiva, sino de cómo hacen para sincerar que están por ponerse al servicio de las intenciones del establishment.

Cabe reclamar a esos dirigentes, pero no guardar esperanzas, de que procedan bastante distinto de lo que lo están haciendo. Porque es mucho lo que estará en juego en Argentina en 2011, pero hay poco espacio para estar jugando.

6 comentarios:

  1. Hola Pablo

    Parece ser que el accidente no dañó ni cerebro ni dedos...
    Abrazo y muy buena crónica.

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  2. Me dio, por el contrario, tiempo para escribir, por el reposo obligatorio y absoluto a que me vi sometido. Y entonces me senté y pude hacer confluir varias cosas que tenía pensadas para diferentes posts en uno sólo bien largo que me parece que quedó mejor. Está bárbaro lo que se viene. Bien jugoso. Y hay que estar al pie del cañón para ello, porque los tanques se van a venir por todo. La mecánica está clara, una semana de buenas noticias, contra una semana de agite mediático. Hay que estar preparados.

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  3. Gran post, Pablo.

    Un par de apuntes te agrego: la CEPAL también dijo que Argentina había sido líder regional en lo que a empleo se refiere.
    El último viaje de Lula antes de la elecciones va a ser hacia la Argentina y con Dilma (por lo menos eso leí en algún blog amigo).

    Lo de Biolcati y Magnetto a mi me gustó mucho. Por un lado el capo de la SRA, intentando convertirse en líder opositor nuevamente y, por el otro, el CEO de Clarín haciendo evidente que el verdadero cerebro opositor es él y que sus lacayos políticos son bastante inútiles. Magnetto, además, se juega mucho al poner la caripela como la puso. Detrás de él ya no queda nada.

    ¡Abrazo grande!

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  4. Tenés razón, Ricardo. Me olvidé de ese detallecito. No solo estamos dentro del club, cuanto que además hubo quien nos dijo que somos los mejores de él. Bien para que se quieran matar.

    Yo te digo, para mi, hay que estar al pie de las PC´s en los próximos meses, porque el vendaval informativo va a ser inmenso, tenemosque estar a full para la bajada de línea.

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  5. Gracias gente, compañeros, compatriotas, Pablo Daniel, amigos.
    Ya estaba destilando bronca, miedo e impotencia, ante toda esta sarta de mentiras, de engaños y manipulación descarada e inmunda de los medios monopólicos de comunicación y sus asociados. Gracias por lo que están haciendo y por apoyar un modelo de país (que si bien faltan cosas, porque fueron pocos años para cambiar todo lo que hay que cambiar) es el rumbo adecuado de la dirección hacia el existo que siempre soñamos para mejorar la calidad de vida de todo el pueblo argentino. Saludos y a sumar voces y a sacudir del hombro a los que, como yo, habían caído en la telaraña de la desinformación y de la depresión que provoca creer (las constantes mentiras te hacen dudar) que uno está solo en su manera de pensar y percibir la realidad ¡Saludos y fuerza hermanos!

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  6. Gracias, anónimo. Pero, ¿quien sos? No dejaste tu nombre.

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