jueves, 22 de julio de 2010

Dime como argumentas y te diré como resuelves

Dice el discurso opositor –dirigentes o del periodismo, ya es imposible distinguirlos- que el kirchnerismo ejerce presión sobre los jueces desde el Consejo de la Magistratura. Pero si uno va a las estadísticas –que, curiosamente, nunca forman parte de las intervenciones en que se bastardea al gobierno en ese ítem-, resulta que parece haber una realidad bien distinta: "(...) en el período 2007-2009 se aprobaron 163 ternas por unanimidad y sólo tres con votos en disidencia, ninguno de los cuales del oficialismo. Además se resolvieron por unanimidad 1307 expedientes en materia de disciplina y juicio político y sólo 19 con disidencias. En siete de esos 19 casos, el oficialismo votó con los consejeros de la oposición y de los abogados y en contra de los tres consejeros magistrados, que se oponían a la sanción contra colegas; en cuatro la disidencia sólo versó sobre la magnitud de la sanción a imponer y en tres los votos del oficialismo se dividieron entre mayoría y minoría. En un solo caso los consejeros del oficialismo votaron solos contra todos los demás, y quedaron en minoría. No hay un solo caso en el que los consejeros del oficialismo, votando en bloque, hayan impuesto una decisión" (ver acá).

Dicen que el oficialismo agita la división de la sociedad argentina. Pero resulta ser que fue desde los cerebros de “la” “organización” opositora, la iglesia católica argentina, que se promovió el mantener apartados a una categoría de ciudadanos, los homosexuales, del amparo del estado. Y por medio de una serie de discursos nutridos de un lenguaje que de conciliador tuvo poco y nada, más bien remitió, por lo incendiario, a los tiempos de las cruzadas (
ver). Los jerarcas de la iglesia católica argentina milita contra todo lo que representa este gobierno como solo lo había hecho contra Perón a partir de su segundo gobierno, tanto que fue la columna vertebral, en 1955, de la más masiva marcha contra la democracia que hasta entonces se hubiese visto. ¿No hay ningún punto de conexión entre aquella movilización de Corpus Christi y la convocada frente al Congreso nacional el día anterior a la sanción en el Senado de la ley de matrimonio igualitario? Este bloguero pudo oír a un manifestante en la marcha anti homosexualidad –y solo por elegir uno de entre muchos discursos que dieron miedo- decir que “estos políticos está claro que quieren la destrucción total de la Argentina, del ideal Dios, Patria y familia que desde chicos todos arraigábamos muy bien”. Patético.

Dicen que el gobierno se vale del apriete de la llamada “kaja” (aberración lingüística creada a los fines de denostar la política de parar al país sobre sus propios recursos por la que optó el kirchnerismo desde 2003), del “ahogo financiero a las provincias”, para torcer la voluntad de legisladores. Pero, por ejemplo, Horacio Lores y los fueguinos ex ARI
votaron contra la 125. ¿Qué pasó aquella vez? ¿No había entonces capacidad de presión? ¿Tanto empeoraron, en tan corto tiempo, las situaciones de Neuquén y Tierra del Fuego, que ahora el gobierno les puede robar alfiles legislativos? En paralelo a esto, se acepta como normal que soldados de la iglesia católica hayan tenido el tupé de llegarse hasta el parlamento para intentar sumar voluntades en favor de su postura en torno al debate por el matrimonio igualitario. O peor, que integrantes de colegios religiosos hayan amenazado, como lo hicieron, con retirarles la beca y echar de sus establecimientos a aquellos pibes cuyos padres se negasen a aportar firmas en contra de la igualdad de derechos.

Dijeron, a principios de 2010, que utilizar reservas del BCRA para pagar deuda externa casi
significaría el vaciamiento de la casa monetaria. Pero si uno bien mira, a la fecha de adopción de la medida que instrumentó dicho pago, las reservas monetarias ascendían a algo más de 46.000 millones de dólares. Y desde ahí hasta este julio que empieza a terminar, se pagaron 2.700 millones de dólares. Y aún con eso, el día 15 de julio de 2010 se llegó al récord histórico de dólares acumulados en el BCRA: 50.604 millones de dólares. Falló un poco ese pronóstico. Decían, también, durante aquella que fuera bautizada “la crisis de las reservas” (deberían haberla bautizado "intento de golpe de mercado"), que el problema no era con el fondo sino con la forma en la cual se tomó la decisión, por ser por medio de un DNU, y no como según ellos debía ser, a través de una ley formal del Congreso nacional. Pero al tiempo, el 4 de mayo de 2010, el Senado se abocó a tratar una ley (que no promovió el oficialismo, sino uno de los integrantes menos radicalizados del Grupo A, Carlos Verna) a efectos de liberar las reservas y subsanar los supuestos defectos formales, que no fue acompañada por los 72 senadores en ejercicio (sino por 41, varios de ellos trasversales, contra 29, o sea paliza), como debería haber sido si tan cierto fuera que todo el embrollo se debía a cuestiones reglamentarias y no de sustancia. Se le llama coherencia.

Decían que la conformación resultante del Congreso tras los comicios de 2009 daría mayor actividad al mismo –se sancionarían más leyes, parece que hasta 2009 se sancionaban pocas-, y traería la calidad institucional –porque parece que faltaba-. Lo primero no pasó, solamente hubo un festival de medias sanciones. Lo segundo, tampoco: así fue con la inconstitucional media sanción de la “ley del cheque” (eso a juicio de los insospechados de kirchneristas
Arístides Horacio Corti –especialista en Derecho Tributario, recomendamos enfáticamente leer ese hipervínculo- y Eduardo Barcesat –especialista en Derecho Constitucional, quien alguna vez denunciara la estrategia de las candidaturas testimoniales-), y el mamarracho jurídico que hubiera representado que se sancionase el ridículo proyecto de reforma de ley reglamentaria de los DNU, promovido por Margarita Stolbizer, que intentaba recortar por ley la facultad de veto que la propia Constitución Nacional asigna al Presidente de la República, que por suerte no pasó tal cual se pretendía de entrada. Ambas medias tintas duermen, hoy, el sueño de los injustos.

La pregunta es: ¿Se piensa, cuando se habla, desde que punto se parte; si correcto o incorrecto, si argumentado o meramente efectista? ¿O solo se tira por tirar, para generar mierda y enlodar el clima?

Porque ahora se ha puesto en el tapete, en esta tendencia insoportable de ir tirando temas uno tras otro únicamente a los efectos de generar cortinas de humo, la necesidad de llevar las jubilaciones al famoso 82% móvil. Y la verdad que es un tema, el del sistema previsional, que ciertamente pide una reorganización aún tras la acertadísima medida de estatizar la administración del mismo, demasiado delicado como para andar jugando. Incumbe a la vejez del hoy, a la cual se engaña con una promesa que así como está presentada es inviable, y a la del mañana, cuyo futuro sustento puede verse seriamente comprometido si la cosa no se hace con la seriedad que merece.

Primero, otro tipo que de kirchnerista tiene poco, Ruben Lo Vuolo, ha cuestionado que esa cifra, que parecería ser el número mágico (aunque, como de costumbre, nadie es capaz de profundizar por que de ello), sea la que efectivamente sea capaz de solucionar todos los problemas: "(...) Los economistas Laura Goldberg y Rubén Lo Vuolo estimaron que el valor de la jubilación mínima debería ser calculado en base al piso mínimo de la pobreza para las personas en edad pasiva, lo que requiere de un adecuado cálculo, descartando el que se define en términos generales. Las asignaciones monetarias indirectas (por caso, beneficios sociales del PAMI) y una canasta de bienes más complejas (mayor gasto en medicamentos) exigen una estimación particular. Goldberg y Lo Vuolo señalan, además, que el beneficio es individual, por lo que una pareja en edad de jubilarse gozaría de dos haberes, constituyendo un hogar con un panorama un poco más desahogado (...)" (
acá).

Segundo, porque de financiación se ha hablado nada. Es una obligación legal hacerlo, porque la
ley de administración financiera, en su artículo 38, establece que “Toda ley que autorice gastos no previstos en el presupuesto general deber especificar las fuentes de los recursos a utilizar para su financiamiento”, y de aprobarse, el proyecto opositor representaría un gasto no previsto en el presupuesto 2010. Y es, además, necesario, siendo que los estudios previsionales en general marcan que se necesitan 2,5 aportantes por cada jubilado, una proporción que en la Argentina se ubica en tan sólo 1,52. Esto tras que Néstor Kirchner decidiera, en su mandato, la inclusión de 2.300.000 jubilados (40% de la clase pasiva actual) que de otro modo hubiesen quedado olvidados de la vida previsional, no por culpa suya, por cierto, sino de todos aquellos quienes durante décadas se dedicaron a desquiciar el sistema previsional argentino –privatización, recorte de aportes patronales y descuento del 13% a los haberes mediante-, para querer ahora convertirse en los adalides de los pobres viejos. La propuesta de Lozano, de volver los aportes patronales a los niveles previos a 1993 cuando el recorte de Cavallo a los mismos, va por buen camino. La del resto del Grupo A, en el que también milita Lozano, no. Y no es el de Lozano el sector mayoritario en Resto del Congreso, sino el de la derecha, de quienes cabe dudar que tengan ganas de subirse a la onda de subir los aportes patronales a quienes no son sino sus propios patrones –más aún, a algunos de ellos les quieren bajar las contribuciones que hoy pagan, en alto contrasentido-. Más bien hay que pensar en que se busca forzar un veto impopular, el estallido mismo del sistema previsional o la aniquilación de la fenomenal herramienta que tiene a mano el estado para dinamizar la economía, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, de donde no se pagan los haberes, para el día de mañana, si es que llegan al gobierno, chillar por la mala herencia recibida.

Por último, cabe recordar que los firmantes de la propuesta de llevar las jubilaciones al 82% sin mención a como se financiará, aparte de todo lo ya mencionado, vienen con el pésimo antecedente de la discusión, acaecida en 2008, por la ley de movilidad jubilatoria. En aquella oportunidad, oficialismo y oposición presentaron distintas fórmulas de movilidad. Si bien ambas resultaron, a la sazón, insuficientes, la que promovían los opositores hubiese otorgado apenas algo más de la mitad de lo que ha otorgado hasta el día de hoy la que logró hacer sancionar el kirchnerismo (
ver). Y eso a pesar de que, por supuesto, se denostaba, desde la oposición, la fórmula que impulsaban los bloques legislativos oficialistas (ver).

Por eso, es una obligación, desde luego, dar la discusión por atender las necesidades de los jubilados, que la verdad que no son pocas. Pero tiene que ser de un modo más serio que simplemente lanzar al voleo una cifra que hasta se asume que será igualmente insuficiente –o sea, se propende realizar un gasto enorme para terminar por no dejar completamente satisfecho a nadie-. Y, sobre todo, cabe esta vez valerse del ad hominem, porque luce totalmente justa la descalificación de los promotores del proyecto en razón de sus antecedentes.

Bien dicen, después de todo, que un mal diagnóstico deviene en un pésimo tratamiento.

9 comentarios:

  1. Cuanto te pagan por escribir esto?

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  2. Nada que agregar.
    Excelente lo suyo, como de costumbre.

    Abrazo.

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  3. Anónimo: Me pagan el doble de lo que me cobran tu mamá, tu pareja y tu hermana juntas para mamarme la verga sin forro, tragarse la leche, y abrirseme de gambas. Gracias a dios laburo y estudio a lo perro como para sentirme lo suficientemente tranquilo de ocupar mi tiempo libre en escribir lo que se me canta el doceavo forro de las pelotas. Si no te gusta, la próxima se menos cagón, dejame tu nombre, y, si te da mucho la sangre, otros datos, cosa de que lo podamos arreglar de otra forma: como hombres, cosa que dudo en vos. Chau pelotudo/a.

    Ricardo: Gracias, querido. Siempre es un aliciente contar con su mirada. Disculpe los epítetos dirigidos al imbécil que escribe más arriba.

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  4. Jajaja! Que capo con esa contestación a "Anónimo".
    Encima el tipo debe seguir pensando de que hay ejercitos de oficialistas para ocupar todos los medios posibles para saturarlos. Que iluso.

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  5. Lelale: Gracias. No suelo contestar así, la verdad. Salvo con ese temita que muy en particular me pone de especial mal humor. Desde la primera vez que oí la noticia de Clarín leida por Juan Pablo Varsky, quien compartía indignación por la paparruchada.

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  6. Pablo, algunas cosas puntuales en las que desacuerdo con tu post:
    1)La presión del Consejo existe, es palpable para cualquiera que conozca de cerca algún caso sensible. Te doy un solo ejemplo, en el tema de Telecom a la Sala dictó una cautelar en contra del gobierno y los W le metieron una auditoría y forzaron la renuncia de uno de los dos jueces que hacía mayoría.
    2) Arístides Corti no puede hablar mucho después de las cosas que escribió sobre la delegación de facultades del Código Aduanero, una vergüenza. Y Barcesat antes de comentar temas judiciales tendría que aprender algunas nociones básicas sobre cómo llevar adelante un litigio, porque los que intentó en causa propias, mamita...
    3) La semana pasada, justo antes de la feria, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo (Fernández, Grecco y Argento, los dos primeros cercanos al gobierno) rechazaron una cautelar planteada por la Ciudad en la que cuestionaba la prórroga de una asignación específica en el IVA, creo, con un argumento similar al de la oposición en el caso de la ley del cheque. Prorrogar no es establecer ni modificar así que no es necesaria la mayoría especial del art. 75.3.
    4) La ley de administración financiera también dice, entre otras cosas que no se cumplen, que la leyes de presupuesto "contendrán normas que se relacionen directa y exclusivamente con la aprobación, ejecución y evaluación del presupuesto del que forman parte. En consecuencia, no podrán contener disposiciones de carácter permanente, no podrán reformar o derogar leyes vigentes, ni crear, modificar o suprimir tributos u otros ingresos" (art. 20). Esto se lo pasan literalmente por el culo todos los gobiernos y la Corte ya ha dicho que si bien es desprolijo meter normas permanentes en las leyes de presupuesto no alcanza para declararlas inconstitucionales ("Zofracor", "Partido Comunista" y otros). Ley especial deroga ley general y a la mierda con la LAF.

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  7. Hernán:

    1) Bueno pero estás desconociendo estadísticas duras, me parece que más allá de algún caso muy puntual como ese, la tan batida falta de independencia judicial es mero cuento. ¿Como, si no, a tantos jueces que fallaron contra los intereses del gobierno en el tema ley de medios y reservas del BCRA no les ocurrió nada? Me parece que se exagera. Yo no defiendo al gobierno en este tema, simplemente porque detesto la existencia misma del Consejo, a mi me gusta el sistema que había antes. Y quiero mucha política en el tema: por el control cruzado de los poderes, para quitar poder a las corporaciones, y porque coincidirás que siempre la doctrina se rompió la cabeza pensando como hacer para acercar más al Poder Judicial al pueblo, que está apartado de la posibilidad de designarlos. Mi opinión, en ese sentido, es que el Consejo hizo exactamente lo contrario.

    2) No está bien defenestrarlo porque opina distinto a vos. Yo opino muy distinto en la mayoría de los fallos famosos que le leido firmar a Fayt, y no por eso se me ocurriría jamás decir que no puede hablar. No somos pocos los que estamos de acuerdo en que las retenciones las tiene que fijar el ejecutivo, es un tema muy largo que da para un post independiente, seguramente, pero no por eso somos una vergüenza. La mención a Barcesat -que, ojo, es la cátedra de Constitucional más recomendada en la facu-, fue simplemente a los efectos de no apoyarme en adcitos o funcionarios oficialistas.

    3) Siete prórrogas: Ley N° 26.545 B.O. 2/12/2009 -la última, hasta el 31 de diciembre de 2011 - Ley Nº 26.455 B.O. 16/12/2008; Ley Nº 26.340 B.O. 28/12/2007; . Ley N° 26.180 B.O. 20/12/2006; Ley N° 26.073 B.O. 10/1/2006; Ley N° 25.988 B.O. 31/12/2004; Ley N° 25.722 B.O. 8/1/2003. Todas votadas por mayoría especial de ambas cámaras. La oposición dijo "derogar no es modificar", porque se derogaba la asignación específica que se le había otorgado, y modificar -tal la redacción del 75 inc. 3º- incluye, como en el caso de la ley del cheque, alterar el estado de distribución prexisteente del producido: eso ocurrió y por eso para mi requería mayoría especial. Por algo lleva el tiempo que lleva de media sanción y no llega nunca a diputados. De todas formas, Corti no hace mención al inc. 3º, sino al 2º.

    4) El punto 4, realmente, no lo entendí. De todas formas, y más allá de la LAF, el debate sobre la fuente de financiamiento me parece imprescindible darlo, me parecería muy jodido que se sancione el proyecto de la derecha del grupo A.

    Saludos, y gracias por pasar a debatir y no a descalificar como otros.

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  8. Pablo, en cuanto a lo del Consejo acuerdo con vos, me parece una institución nefasta. Prefiero el sistema anterior con algunos retoques, sobre todo en lo que se refiere al trámite del acuerdo en el Senado. Seguir un poco el modelo norteamericano con audiencias públicas, donde los senadores van a fondo con los postulantes y preguntan de todo. Mi punto iba, más que nada, a que la presión del Consejo suele ser más sutil. A lo mejor eso no se refleja en las estadísticas y también ocurre que los estamentos "opositores" en muchos casos prefieren transar. Esto sucede, muy particularmente, en la confección de las ternas, sobre todo en fueros sensibles. Cuando hay más de una vacante se produce un nefasto toma y daca entre jueces y oficialismo.
    Ahora bien, que no haya pasado nada con los jueces que fallaron el tema de la ley de medios o de las reservas estuvo dado, más que nada, porque se trataba de jueces que tenían las cosas al día -hablo de los fueros civil y comercial y contencioso administrativo, que conozco mejor-.
    Está bien lo que decís de Corti, mi comentario está condicionado por algo que supe cuando se discutió el tema de las retenciones y que no puedo contar acá.
    Lo que digo de la LAF es que es una ley que como tal puede ser derogada por otra ley. Si tiene una norma que dice que hay que especificar la fuente de financiamiento podría dictarse otra ley particular sin cumplir con ese recaudo. Ley especial deroga ley general. Ojo, no comparto esta posición pero surge de la jurisprudencia de la Corte vinculada con la inclusión de normas permanentes en leyes de presupuesto -que la LAF prohíbe tajantemente, punto compartido por la mayoría de los tributaristas-. Sólo digo que si aplicamos la LAF como está redactada se acaban unos cuantos zafarranchos que se incluyen todos los años en las leyes de presupuesto -en el 2010, por caso, se introdujo una nueva serie de bonos de consolidación claramente confiscatoria y discriminatoria-.
    Saludos, es interesante debatir tus comentarios. Aunque en general comparto poco, las cuestiones técnicas que planteás tienen argumentos.

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  9. Gracias por lo último, eso intento siempre. También vos tenes tus argumentos, el post va dirigido a criticar a una oposición que a esta altura me parece que está claro que es puro slogan, más allá de lo que cada uno pueda pensar respecto del oficialismo.

    De lo del sistema de selección de jueces yankee, de acuerdo. Lo vi cuando interpelaban a la mina que puso Obama en la Corte. Si es así siempre, me encanta. Hasta se podría poner un día de la semana para eso, así como los miércoles es el de sesión.

    Lo de Corti igual me gustaría saberlo, te dejo mi mail, si queres me lo contas por ahí: pablodaniel_papini@yahoo.com.ar. Sino no hay drama.

    Dejemos de lado la LAF, hay que centrarse en las jubilaciones, no joder con ese tema me parece fundamental. Se dice que ataña a los jubilados de hoy: mentira. También a la tuya, la mia, la de todos. De una vez por todas se tiene que perfeccionar el sistema de reparto, intergeneracional, estatal y con control público.

    Saludos.

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