miércoles, 28 de julio de 2010

Contrapuntos

Ayer, 27 de julio de 2010, fue un día tristísimo, quizás de entre los más tristes, para la democracia. Hoy, 28 de julio de 2010, todo lo contrario.

Ayer, los máximos referentes del sector de derecha de “la” oposición se dio cita en el predio que tiene en Palermo la Sociedad Rural Argentina –cuya propiedad, por otro lado, está bastante flojita de papeles-. Fueron a pedir instrucciones, a recibir órdenes. Sus patrones, los millonarios empresarios rurales, les han indicado ir con los tapones de punta a por la desfinanciación de las arcas del estado, eliminando la mayoría de las retenciones y bajando enormemente las de la soja.

En el panel destacaban tres personas: el periodista de TN y La Nación, ex propagandista de Bussi (con s) y cronista del Operativo Independencia, y actual defensor de Buzzi (con z, pero que defiende el mismo modelo de país que el de la s), Joaquín Morales Sola, quien, vaya uno a saber en virtud de que, oficio de “moderador” del “debate”; el Profesor de Derecho Constitucional (la especialidad constitucionalista no existe), cuya cátedra de dicha especialidad es considerada la peor de las que hay en oferta en la Facultad de Derecho de la UBA, Daniel Sabsay; y el agrodiputado salteño Alfredo Olmedo, apodado “El Rey de la Soja”, famoso por promover desmontes indiscriminados en su provincia y por haber sido parte visible de la oposición a la extensión de derechos civiles a los ciudadanos homosexuales -es autor de la frase “tengo la cabeza cerrada y la cola también”, envidia ella de escritores, poetas y novelistas-, pues se dice defensor de la familia a pesar de haber sido visto varias veces consumiendo prostitución en conocidos cabarets porteños. Es, Olmedo, prototipo del hombre de campo. Regla y no excepción. Una remake, más risueña –aunque solo a un imbécil puede causarle risa sus dichos- pero no menos brutal, del violento cortador de rutas profesional Alfredo De Angelis.

El objetivo es provocarle una crisis de gobernabilidad al kirchnerismo, de modo que ella los precipite al poder sin necesidad de preocuparse demasiado por ofrecer una alternativa proyectiva, que no la tienen, son simplemente representantes de una o varias fracciones del establishment, entre ellas la agraria.

Da vergüenza ajena que tipos que son elegidos por el voto popular y que tienen en sus manos el poder que esa legitimidad -de origen- les confiere, sean tan arrastrados de ir al pie de una corporación a preguntarle que es lo que necesita. La imagen de una decena de dirigentes que provienen de variadas agrupaciones políticas subordinando sus potestades de generar iniciativas respecto de las políticas públicas a los deseos de una minoría acomodada y egoísta, de historia sucia encima, es la más grande afrenta que se puede hacer a las instituciones de la república. ¿Qué tenían que hacer llegándose hasta allí, arrastrados casi como trapos de piso? ¿Hay necesidad de ser tan servil?

Hoy, en cambio, CFK anunció aumentos a los jubilados –que están previstos en la ley de movilidad cuya autoría le pertenece-, de las asignaciones universales –que llegan actualmente a 3.700.000 chicos-, advirtió a los empresarios que ninguno de estos anuncios tiene por que tener impacto en los niveles de precio porque los mismos son solventados por el estado, y la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil –otra creación del kirchnerismo-.

Las diferencias son cualitativas, no cuantitativas.

De un lado, están los que fueron a oír órdenes del empresariado, rural en este caso. Del otro, están quienes ponen su angurria en evidencia públicamente.

De un lado, están los que van a ofrecerles cosas a tipos que nada necesitan. Del otro, están quienes dedican el tremendo crecimiento del país, que en el primer semestre ha alcanzado la increíble cifra del 8% -aún con crisis mundial y toda la bola-, a los sectores más necesitados de la sociedad.

De un lado, están todos aquellos que cuando tuvieron responsabilidades de gobierno no hicieron más que desquiciar el sistema previsional y cortar el hilo por lo más delgado –descuento aliancista del 13% a las jubilaciones y salarios públicos- en lugar de ir, como va este gobierno, contra uno de los sectores que más nada en dinero de la sociedad. Del otro, están quienes aumentaron más de 500 % el mínimo a la clase pasiva, promovieron una ley que desengancha los aumentos a la misma de la voluntad del mandamás de turno y la ancla a la participación en el éxito económico del país, al tiempo que convirtieron a la cobertura jubilatoria argentina en la más amplia de América Latina.

De un lado, están los que jamás pusieron interés en solucionar el drama de la niñez –más bien se dedicaron a crear esos problemas-. Del otro, están quienes les dedicaron el plan de atención social más importante de América Latina.

De un lado, están los que incoherentemente han presentado múltiples proyectos tendientes a recortar ingresos a las arcas del estado al tiempo que promueven otros con supuestas intenciones de extender beneficios sociales. Del otro, están quienes van promoviendo la integración de los distintos estamentos de la sociedad, de modo que los sectores interrelacionen, entre ellos, éxitos y necesidades, con el estado como articulador.

De un lado, están los que no supieron gobernar, y por lo visto no han aprendido todavía. Del otro, están quienes sí saben.

Y a ver ahora si se animan a impulsar todo lo que tenían pensado. A ver si les dan las agallas. A ver.

3 comentarios:

  1. "De un lado, están los que fueron a oír órdenes del empresariado, rural en este caso. Del otro, están quienes ponen su angurria en evidencia públicamente."
    ?????????????
    de que lado quedan los K?

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  2. Pablo:
    Leyendo tu escrito, recordé cómo llaman en USA a sus gobiernos: "la administración XXX". Y, creo que no sólo semiológicamente, puede aportar al resumen de contrapuntos: es muy distinto gobernar que administrar. Y encima, ambas cosas pueden hacerse bien, o mal. Macri es perfecta síntesis de alguien que confunde gobernar con administrar (y esto aún suponiéndole que no es una basura). Otro ejemplo: el uso de las reservas del BCRA, aunque pudiera ser un "acto de administración" fue hecho con concepción de estadista, no con la anteojera ideológica que ordenaba sentarse arriba de las reservas, aunque nos costara muy caro.
    Un abrazo

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  3. kA: Vos fijate. CFK ayer advirtió, públicamente, que ningún aumento que se venga tendrá que ver con los anuncios que ella estaba haciendo en ese momento. Si vos viste alguna vez a alguno de la oposición jugándose de esa forma, pasame el dato.

    Sujeto: Tal cual, bien resumido. Acá se trata de que los K, guste o no, tienen un trazo propio para ofrecer, autónomo. El resto, es una oficina de atención al cliente. Ni más ni menos. Y en el episodio reservas quedó más que claro.

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