lunes, 17 de mayo de 2010

Te ganamo´ en tu cancha, te ganamo´ e´ local

En los sucesivos y constantes éxitos del gobierno kirchnerista en materia de política internacional –sentencia esta que no pertenece a este comentarista, sino al analista ultraderechista Carlos Escudé- pueden rastrearse algunas de las causales del odio irracional que despierta el mismo.

Ya Eduardo Aliverti, en un memorable editorial de hace unos meses, dijo que entre otras podía buscarse por el lado de la afectación a unos cuantos símbolos “intocables”: el bolsillo del “campo”, el de los poderes financieros, el de las empresas de medios medios (que no son lo mismo, pero se parecen bastante entre ellos).

Otro tanto lo podemos encontrar en los dichos del jefe de la U.C.R., Ernesto Sanz, contra el inconmensurable éxito de la AUH, que rememoran las de otro Ernesto radical, Sammartino, aquel del “aluvión zoológico” respecto de la pueblada del 17 de octubre del `45 y vuelven para atrás todo lo logrado por la presidencia de Raúl Alfonsín.

Que decir de la vena que han de provocar los formidables números en materia fiscal, comercial y de reservas del BCRA. ¿Cómo los zurdos montoneros logran todo aquello a lo que los ortodoxos siempre dijeron aspirar pero haciendo exactamente todo lo contrario a lo que inveteradamente recomendaron (y siguen recomendando, porque sobre todo tienen la cara de granito)?, se deben estar preguntando.

Cuando un equipo te gana, y encima se roba tus banderas, pues a ese equipo le vas a tener leche para toda la cosecha.

Resulta que a CFK le dan apoyo irrestricto y unánime los países del grupo Río en la cuestión Malvinas, la visita Hillary Clinton; la invita y recibe Obama personalmente; es tapa del Washington Post; recibe por primera vez en la historia a un presidente ruso; el centroderecha nuevo presidente de Chile, Piñera, la elige como primer visita; Mujica otro tanto. Al ex presidente de la nación y actual diputado y jefe del peronismo, Néstor Kirchner, lo eligen Secretario General de UNASUR todos los popes sudamericanos: tanto los que según los grandes analistas “hacen todo bien” (Brasil, Uruguay y Chile, así juntitos son nombrados siempre), como aquellos que “hacen todo mal” (Venezuela a la cabeza, claro, pero también Ecuador y Bolivia). Todo mientras desde los medios se porfiaba –se sigue porfiando, en realidad, vale decir- que Argentina está caída del mundo. Aislada, olvidada. No se nota, pues.

Y ahora, en medio de la marejada que sacude a Grecia –cuyo Presidente pidió reunirse a solas con la nuestra- y España, Cristina va, se planta, despotrica contra los planes de ajuste –que van al fracaso ineludible-, recomienda como sí salir. Ya lo había hecho cuando la crisis de las subprime en pleno Wall Street, aquello de que “nosotros no necesitamos ningún plan b”. Tenía razón: hasta el FMI dijo que entre los que mejor resistieron 2009 estuvo Argentina, junto a Brasil, India, China y Japón. Lo dijo también Mario Blejer, otro que no es del equipo, a Marcelo Bonelli hace pocos días.

Hoy CFK se dio el lujo de auspiciar, como jefa pro tempore del Mercosur, el relanzamiento de las relaciones comerciales con la Unión Europea, marcando la cancha: "Hay que dejar de verse como clientes para comenzar a verse como socios. Todos tienen que obtener alguna ventaja para que la negociación sea compatible", "Lejos de atemorizarnos o amilanarnos, deben comprometernos a rescatar el valor de la política como instrumento transformador de la historia ya que tanto hincapié se ha hecho sobre la economía, el mercado y lo financiero", "Se derrumbó estrepitosamente el reino del pensamiento único".

Es muy diferente esto al “Argentina parte integrante del imperio británico”, de los Conservadores de la Generación del `80; o a las noventistas “relaciones carnales". Supuestamente, esas eran las rutas mas cortas en el camino al paraíso. Supuestamente. Los hechos demostraron que yendo por allí, la nave se estrelló fiero. Y por el “camino del caos”, en cambio, no solo que se están dando las batallas que el gobierno asume como propias por ideología, sino que también se arrasa con las metas de la ortodoxia. En el discurso de Cristina se trasluce el modelo que conduce: soberanía, independencia, desicionismo, no subordinación.

Olvídalo. Son afrentas, demasiadas, imperdonables. ¿Cómo queres, nena, que no te odien?

6 comentarios:

  1. excelente!, desde los primeros discursos de Nestor en la ONU que senti ese orgullo de ser argentino y esa representacion de mis propias ideas. La politica exterior de este gobierno es excelente.

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  2. Recuerdo cuando CFK en Londres alla por 2008 decia que estaban viviendo en una burbuja especulativa. Que el precio del barril de petroleo, casi en 140U$S, no era mas que una profecia autocumplida.

    Los medios se le cagaron de risa, los ciberopositores de la Nazión y Critica (y ahora hay que ser comprensivos) comentaban que la yegua siempre la jugaba de maestrita ciruela.

    Cuanta razón tenía.

    Abrazo, Daniel 7

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  3. Juan Pablo: Tal cual, sin exagararla, sin plantearlo como batalla. Simplemente construyendo política desde otro lugar, mucho más autónomo, y por ende más valorable.

    Anónimo: Las predicciones cumplidas de unos y las no cumplidas de los otros también son causales de los odios.

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  4. Suscribo. De a poco pero coherente y con persistencia, esa política exterior es la que le cambió la cara a la Argentina a nivel internacional, no sólo la hermosa cara de Cristina. NI tampoco volver a renegociar las deudas. Y eso que a la mayoría las palabras tanto de Nestor como de Cristina no les caen en el mejor lugar, sin embargo les tienen respeto (y en algunos casos han dicho "admiración").
    ¡¿Cómo no van a ser un orgullo para los argentinos?!
    Saludos

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  5. que pateticos fuimos durante tanto tiempo que una simple postura soberana [de país serio, che] es un rara avis.
    ¡buen post!

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  6. Excelente post, Pablo.
    Das en el clavo y hasta poéticamente.

    Siempre pensé en la bronca con que los deben mirar desde la ultra ortodoxia, habiendo conseguido metas a las que ellos sólo podían aspirar.

    Y no sólo Grecia le solicitó una reunión a CFK, también Irlanda, Bélgica y Dinamarca lo hicieron. Claramente necesitan una foto con alguien que, como Cristina, supo poner en caja al FMI y sus recetas de fracaso.

    Los discursos de Nétor y Cristina en la ONU son para encuadrar.

    Abrazos.

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