jueves, 27 de mayo de 2010

El juego y la droga: Sí y no, y por qué no con Sanz

Queda viejo esto, pero bueno. Ernesto Sanz dijo que “la asignación universal por hijo, que es buena, en términos teóricos, se está yendo por la canaleta de dos cuestiones: el juego y la droga”. Textual. Mencionó para sustentarse encuestas que no mostró y que no conoce nadie.

Nada de “me sacaron de contexto”. Más allá de esta transcripción, a Sanz se le oyó –y muy clarito, vale decir-, antes de leerlo. No tiene chance alguna de desmentirse o defenderse, aunque y pero lo intentó. Lo que dijo lo dijo y santas pascuas.

El Presidente de la UCR rememoró a su tocayo y correligionario Sammartino, aquel que calificó al pueblo manifestándose en la Plaza de Mayo de 1945 como “aluvión zoológico”. Raúl Alfonsín había hecho mucho para desligar al radicalismo de conceptos tales. Pero hoy no quedan ni vestigios de alfonsinismo en el radicalismo, todos se asemejan a Sammartino (o a Alvear). El hijo de la democracia o Stolbizer, quizás, pero los que cortan el bacalao (o los elegidos del establishment, que es lo mismo), son otros.

Es cierto que nombró dos problemáticas reales y que merecen atención. No estaría de más discutirlas. Alguien lo reclamó en Artepolítica Pero tres cosas, sin embargo, impiden subirse a ese debate en razón de los términos en que fueron planteadas por Sanz.

Primero, la conexión perversa que se intenta entre la que es la medida de transferencia progresiva de recursos más importante desde la recuperación democrática, y el juego y la droga. No se sostiene de ninguna forma. Lo que se intenta es deslegitimarla desde algún lugar, siendo que desde los resultados duros (bajaron pobreza e indigencia), son excelentes, incontrastables. Es de lo más bajo mentar dichos flagelos en la misma oración que la AUH. Y nada inocente, las declaraciones fueron efectuadas apenas conocidos los números del éxito.

Segundo, porque se pretende discutir focalizado. La droga y el juego son solamente problema de los pobres. Discutamos de falopa, de acuerdo, pero completo. De los que fuman paco, sí, pero también de los pendejos “bien” que se matan a pastillas en Sunset y demás lugares en los que hay que dejar medio sueldo en entrada nomás. O de los muertos que tienen unos cuantos señorones en los casinos de distintos hoteles a los que se escapan de tanto en tanto.

Tercero y último: Como se dijo al principio, Sanz dijo lo que dijo, el audio está crudo, sin edición ninguna. Pero luego intentó desdecirse, apeló al viejo “me sacaron de contexto”, sus pares radicales lo defendieron de lo indefendible por medio de una solicitada. Con el que no se hace cargo de sus palabras, que todos oímos, no vale la pena sentarse siquiera a tomar un cafecito. Ante todo que se haga cargo de su actitud de cavernario y gorila, luego veremos.

Pasaron casi sesenta y cinco años, y no han aprendido nada.

1 comentario:

  1. discutamos las drogas sociales legales que hacen estragos en toda la escala social: alcohol y cigarrillos.

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