lunes, 26 de abril de 2010

Vamos aclarando el panorama

Vamos aclarando este asuntico,
Ni tu estas pa' policía,
Ni yo para andar huyendo.

Vamos aclarando y te repito,
Que no tengo todo el día para seguir discutiendo,
Si esto fuera una olimpiada,
Romperías todos los records,
De arruinarnos el momento
(...)


¿Qué hay de nuevo, viejo? Nada. “La” oposición sigue demostrando que, al contrario de lo proclamado en la previa del 28J09, es más bilardista que Bilardo porque, lejos de las formas en que lo hace, está preocupada solo en ganar y a como de lugar. No estaría mal tal cosa, si se jugara como alternativa de construcción política sincera, y no disfrazada de guardería republicana. Mario Wainfeld, en
el Página 12 del 25 de abril, destacó (bien a nuestro juicio) que el “Grupo A” (Resto del Congreso, de Senadores o de Diputados para nosotros) se conforma de senadores y diputados, cuyas carreras política enteras, no solo actuales, han estado plagadas de corruptela, represión, violencia, ilegalidades, inconstitucionalidades.

¿O acaso Patricia Bullrich –por citar solo un ejemplo, no es la unica- no fue ministra de un gobierno que, entre otras tropelías, dispuso del llamado blindaje, de triste memoria, por medio de un DNU que subsistió con vida gracias al solo concurso de la Cámara de Diputados que por entonces controlaba, cuestión esa que hoy se presenta casi como la muerte misma de la república?

Cuando el debate por la reforma de la ley reglamentaria de los DNU (la denostada 26122), nuevo fracaso de Resto del Congreso, en lo que no fue más que el intento de eliminar por ley el instrumento consagrado por el artículo 99 inciso 3º de la Constitución, Agustín Rossi
hizo notar porque la Alianza pudo tal cosa. Para rechazar un DNU –la sanción está a cargo del Presidente de la Nación-, antes de ser sancionada la 26122, era necesario que el Congreso dictase una ley de rechazo. O sea, que el Congreso exprese desición alguna, lo cual es imposible sino por la voluntad concordante de ambas cámaras (algo que también destacó Miguel Pichetto). Esas leyes, encima, eran susceptibles de ser vetadas, como toda ley aunque a Resto del Congreso le parezca lo contrario. Y eso que este post, por piedad, deja de lado los muchos (y los como, y para que) DNU dictados por Alfonsín y Menem, previa recepción constitucional de los mismos, que superan por largo a los adoptados por CFK, con el detalle de que ella lo hace ya al amparo de la CN.

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(…) Vamos aclarando este pendiente,
Yo no soy tu propiedad,
Y me harte de hacerme el mudo.

Quitate el complejo de teniente,
Que el amor sin libertad dura lo que un estornudo,
Son iguales los defectos que hoy me tiras en la cara,
y al principio eran perfectos
(…)


De las autolimitaciones. Uno no se explica con que cara se atreven tantos a despotricar contra la 26122, entre otras leyes promovidas por el kirchnerismo. Con el antecedente de cómo, cuanto y para que usaron los DNU cuando les tocó ser gobierno. Es absolutamente indiscutible que los Kirchner se auto limitaron en sus atribuciones constitucionales, con el dictado de esa ley. Puso fin ese gobierno, por empezar, a una mora de doce años para con un mandato de la reforma del 1994, cuando pudieron (cual todos sus antecesores desde dicha fecha) no haberlo hecho, y tirarse a descansar en la mayoría absoluta con que contaba en ambas cámaras al año 2006, cuando fue sancionada la ley especial.

Similar recorrido trazó el gobierno con la autoridad de aplicación de la nueva ley de medios –que se abrió a opositores, organizaciones “de a pie”, y ató designaciones al requerimiento de aprobación parlamentaria, contra el modelo anterior de un solo interventor y puesto a dedo por el gobierno de turno-, y la mas reconocida en la Corte Suprema.

El tema del Consejo de la Magistratura es distinto. Segundas Lecturas ya expresó que no se pronuncia, ni a favor de la postura oficial, ni de la de la derecha. El Consejo es un órgano que pone a las corporaciones por encima de la política, inaceptable para el firmante. La reforma de 2006 atenuó pero no aniquiló el concepto, y suena difícil que se pueda conciliar al respecto. El sistema de designaciones judiciales anterior al presente, uno lo juzga más sano para con las formas democráticas. Conllevaba mayor grado de involucramiento de la política en las designaciones, lo cual engrosa la legitimidad de origen de los jueces, al tiempo que el hecho de la designación será, a su tiempo, sopesado por los votantes que examinen a los designantes de sus señorías en elecciones. En cualquier caso, el escrutinio popular sobre el menos representativo de los poderes asciende (discusión doctrinaria siempre presente en el mundo del derecho, como hacer tal cosa). De todas formas, de nuevo aquí las quejas opositoras no valen: las estadísticas, rigurosas, revelan que desde la “reforma K del Consejo para presionar jueces”, el 95 % de las decisiones del cuerpo fueron adoptadas por unanimidad. Lo cual también podría leerse, no sin malicia, como “la oposición avaló el 95 % de los aprietes K”. Defender el Consejo actual no da, pero subirse al carro de quienes critican y sus porque, da menos.

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(…) Tienes 0 en actuación 10 en manipulación,
Y una beca en el psiquiatra (...)

Nunca digas “de esta agua no he de beber”. Al lado de la incredulidad por la caradurez, ya mencionada, uno se hace otra pregunta, con sinceridad. Y es como harán los ahora obstructores para gobernar si es que alguna vez llegan, con el lastre del archivo de declaraciones que van armando y los cepos jurídicos que intentan colocar a la gobernabilidad de este gobierno, y de los futuros mucho más. Casi ninguno de los mencionados con chances para 2011 contará con fuerzas siquiera respetables en ninguna de las cámaras del parlamento. El mundo feliz del consenso y las sociedades sin conflictos, es solo una construcción imaginaria y voluntarista. Los DNU, así las cosas, no son un resabio monárquico, construyen juridicidad para hacer posible la tarea de gobernar. Y más que por lo general no nacen de la nada.

Explicar derecho con simpleza es difícil, pero vale el intento. No son las leyes las únicas que hacen andar la gestión. Generan un marco, que luego debe hacerse operativo. Un ejemplo, decía Perón, suele aclararlo todo. Un presupuesto –ley de leyes, que le dicen-, contempla, supongamos, equis cantidad de fondos para adquirir mobiliario escolar. Pero no es por ley que se harán los llamados a licitación (también ya reguladas, como principio), sino que por medio de decretos simples o meras resoluciones ministeriales con base en la autorización legislativa inserta en la ley de presupuesto antes mentada.

En el caso del DNU por reservas, el presupuesto para el corriente año autoriza ir a buscar financiamiento para saldar deudas, cuya cobertura operó el 298 (antes el 2010). La necesidad y urgencia las sustenta la cuestión del canje, estrategia legítima e incuestionable de gobierno, y cuya reapertura también fuera votada por el Congreso. Con lo cual el decreto tan denostado, está lo suficientemente enmarcado: su operatoria, y también la búsqueda de financiamiento (asimismo es mentira que se liberan fondos ya destinados al pago de deuda por medio del uso de reservas, y aún si así fuese, poco se podría hacer discrecionalmente con ellos, siendo que en 2009 se limitaron los mal llamados superpoderes a un porcentaje total del presupuesto muy menor a la cifra que en pesos representa el 298, y en porciones similares a las que poseen, por caso, Binner en Santa Fé y Macri en C.A.B.A.).

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(…) Por tu rol de detective y mi papel del fugitivo,
Yo busco un sueño, y tú un testigo (…)


¿La seguimos haciendo bien, o que? El FonDeA irá por ley al senado, para zanjar y salir por arriba. Este bloguero (que no está rentado por Aníbal Fernández, trabaja y estudia a conciencia, porque lo necesita)
recomendó, hace días, un asado con Martín Sabbatella y Carlos Verna, para mixar entre las leyes por uso de reservas propuestas por ambos. Persiste uno en esa idea, pero la realidad parece indicar que solamente correrá la propuesta del senador. En Cámara alta pasaría, a este momento, con 37 alfiles. Apretado, pero podrían ser más. No han dicho que no todavía, los siguientes: Luis Juez –le dijo a Boudou, el día que el ministro zarandeó a Morales, que pensaba distinto del uso de reservas-, Norma Morandini, María José Bongiorno, Roxana Latorre –entre los más potables de ser convencidos-, quien te dice Di Perna. Hay proyectos de peronistas disidentes (imposible de conciliar) y los liberales correntinos (se puede rosquear con el ya meneado tema de las deudas provinciales).

Se verá, pero vale reiterar que con cuanto mayor aire pase por el Senado, más indecisos convencerá en Cámara baja. La tropa oficialista, allí, es menor, 87, porque como también dijo Chivo Rossi en el discurso ya citado, hay 16 diputados que consiguieron su lugar colgados de las faldas y boletas de Cristina en 2007, y hoy revistan en el “Grupo A”, sin por eso haber sido homologados al a esta altura pobre Borocotó.

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(…) Con la dosis justa de cinismo,
Preguntas que harías sin mí,
Si ya no vuelves a verme.


El cierre llegó por SMS. Cuando este post no tenía cierre definido, eran las 15:51, llega un SMS al celular de este comentarista -que, se reitera, no es parte del staff del ministro bigotón oriundo de Quilmes-, de parte de un amigo: “Cerró Caló, tengo 26,6 % de aumento a partir del mes que viene”. Parafraseando a la Presidenta, ese del mensaje es el país real. Todos y cada uno de los argumentos de la narrativa opositora que este análisis virtió e intentó derribar, uno intuye, son el virtual.

Con todo, parece ir quedando claro que los intentos del rejunte de paisanos de cada pueblo atados con alambre, tienen por propósito el ya célebre “cuanto mejor peor”. Minar el camino de Cristina a como de lugar, para que no corra ningún peligro lo que creen una segura victoria en 2011. Está muy bien que así sea, pero no vale gato por liebre.

Para ser sincero haría lo mismo,
Solo que si estoy sin ti,
Lo haría sin esconderme (…)

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