miércoles, 21 de abril de 2010

Manual básico para la defensa de la institucionalidad, las reglas de juego democráticas y la república

Leo el proyecto de reforma la ley de regulación del tratamiento legislativo de los DNU que trata la Cámara de Diputados de la nación, y concluyo que no hay debate, ni consenso, ni nada que hacerle: si se convierte en ley, será la más inconstitucional y ridícula de la historia jurídica argentina.

El poder ejecutivo tiene, por imperio del artículo 78, la facultad de vetar totalmente una ley aprobada por ambas cámaras legislativas. Y en base al 80, de puede vetar de manera parcial, siempre que las partes no observadas tengan autonomía normativa y si esa aprobación parcial no altera el espíritu del proyecto sancionado por el Congreso.

Devuelto el proyecto al Congreso, este puede insistir en la sanción de la versión original si, y solo si, es confirmado por las dos terceras partes del mismo, cumplido lo cual el Poder Ejecutivo ya no tendrá nada que hacer (artículo 83).

Así que el artículo 19 del proyecto en discusión -
este- (“Esta ley no puede ser vetada”), aparte de ser una redacción que insulta la inteligencia, y mueve a la risa y lástima por quien lo redactó, implica una modificación de las disposiciones de la Constitución Nacional, sin cumplir el mecanismo establecido a tales efectos.

Acá no hay dos bibliotecas, no hay Segundas Lecturas posibles, no existe posibilidad de opinar distinto. Sonará autoritario, pero es así. Y poco importará si Badeni, Sabsay, Loñ, los Giles, Lavedra y Domínguez, salen a querer darle vueltas al asunto.

Por otro lado, el artículo 10 bis del proyecto dice, textual, “Será nulo de nulidad absoluta e insanable el decreto de necesidad y urgencia que regule materia penal, tributaria, electoral, o de partidos políticos; o que se dicte no habiendo necesidad o urgencia; o en violación a los requisitos formales del artículo 99 Inc. 3”. Chocolate por la noticia, no hacía falta volver a escribir lo que ya dice la Constitución. Menos cuando, encima, citan el artículo de la Constitución que regula el instituto DNU, en el texto del artículo del proyecto que presentan a evaluación.

Enerva la sola lectura del proyecto. Tanto que escribo, como no suelo hacerlo, en primera persona. Porque se pasan por el escroto la Constitución, y porque escriben artículos cuya redacción pareciera estar dirigida a retrasados mentales. Eso sí, por muchas cámaras mendocinas que busquen en el país para dar validez a esta porquería, se la van a poner difícil a cualquiera para justificar un fallo favorable.

Del forum shopping pueden abusar todo lo que quieran, de hecho lo hacen. Sería bueno que de lo que no abusen sea de los tantos jueces amigos, que siempre tan bien predispuestos están a inventar doctrina rara.

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