miércoles, 7 de abril de 2010

Esto ya aburre, y aunque a Cabanchik le moleste este post se titula: Nuevo fracaso opositor

Resto del Senado insiste en no entender que Carlos Menem es (como cualquiera de los 37 paisanos -atados con alambre- de cada pueblo que la integran) un jugador fundamental en su híper precaria construcción. Si quieren contar con él, deberán, primero, asumir los costos de hacer visible que Menem es vital para sus intenciones, y segundo, darle la cuota de poder que merece cualquier senador con poder de veto. Resultó gracioso el discurso de Estenssoro, queriendo hacer creer que Menem no forma parte del mismo rejunte que ella. Si se aceptara eso por cierto -que no lo es-, pues ella misma concede que no tiene mayoría.

Aquí y en cualquier lugar del mundo, quien quiere llevar adelante sus proyectos en el congreso es responsable de sustentar el quórum. En tiempos en los que el Frente Para La Victoria era mayoría de verdad, la mecánica era similar: primero bajaba el FPV al recinto, y luego, una vez habilitada la posibilidad de sesionar, ocupaban sus asientos los obstruccionistas. Eso fue así para todas y cada una de las leyes que se aprobaron en el mandato de Cristina Fernández de Kirchner (
por ejemplo 1, por ejemplo 2). Si el oficialismo avanzaba con firmeza era por una razón cuantitativa (su mayoría era mucho más holgada que el escaso y variopinto número 37, entre 40 y 44, encima con alianzas); y cualitativa (un bloque homogéneo, sólido, estructurado), o sea, tenía con qué hacerlo. Resto del Senado no puede pretender avanzar cual si el FPV -primera minoría- no existiera, como quiere hacer con el reparto del cheque a las ineficientes administraciones provinciales. No es un tema de preferencias ni de dobles estándares: es lógica, pura y dura, simplemente no le dan las aritméticas. “La” oposición ha arrasado con todo lo que decía venir a reposicionar, las reglas, los modos, las formas. Se hizo, sin derecho, de mayoría de ocho a siete en todas las comisiones, en algunas se estiró a nueve a seis para hacerse del concurso de Menem, destituyó a una senadora designada en la bicameral de DNU´s, quien luego fuera repuesta por un tribunal. Lo que es un error es rotular la actual situación como “congreso paralizado”. Nada de eso, el congreso funciona, no dar quórum es una posibilidad otorgada a los legisladores.
Resulta que si Resto del Senado no da quórum cuando va a perder (tema pliego de Marcó Del Pont), tiene derecho a hacerlo, y encima rezongar y patalear contra todo y contra todos, porque no logra conciliar una postura respecto de dicho tema. Pero si es el oficialismo quien hecha mano a esa estrategia, lo que antes era legal –es legal en realidad-, se vuelve herejía. Así hacen también con el uso de los DNU –todos los presidentes constitucionales los usaron más que CFK, aún sin la ley que hoy rige el trámite de evaluación parlamentaria posterior del mismo-, o del veto –del cual abusa Macri, sin siquiera poder contestar porque lo hace cuando le preguntan, en la Ciudad de Buenos Aires-. Es el fenómeno psicológico de proyección, donde uno acusa al otro de lo que en realidad uno mismo hace o es. Binner es un ejemplo, que clama porque la nación le coparticipe más guita, cuando es el gobernador que más le escatima fondos a sus intendentes, como ya demostrara Conu. Algo parecido le pasó a Morales cuando se comió alta salsa de Boudou la semana pasada, acusando falsamente al kirchnerismo de todo lo que el gobierno que integró hizo. Hoy Morales, perturbado por tanta derrota del heterogéneo conglomerado que comanda –situación que lo tiene como gran culpable-, amenazó con pedir descuentos en las dietas de todos aquellos senadores que persistieran en no asistir a las sesiones. Le quedarán rémoras de otros descuentos que lo tuvieron como protagonista, tales los del presupuesto educativo y de salario a estatales y jubilados.

Otros que movieron a la risa con sus discursos fueron Rodríguez Saá y Cabanchik. El primero por su apelación a la defensa de las instituciones y los límites a las potestades del ejecutivo, cuando en San Luis, tanto él como su hermano, anterior y actual gobernadores, construyeron poco menos que un virreinato. A propósito, no dijo ni una palabra del conflicto docente que tiene a su provincia como la única que aún no ha comenzado las clases en ningún nivel. Tal como los medios dominantes de la capital, tanto que fueran defendidos cuando se debatía la ley de medios por sus descubrimientos de chanchullos “en provincias con medios locales feudalizados”. El segundo, porque solicitó a los medios no titular la crónica de la sesión aludiendo al fracaso de “la” oposición. Fabuloso, siendo que se reclamaba de la nueva ley de medios que a nadie se le ocurriese incluir ni una sola coma acerca de contenidos. Ahora, un senador de la nación, nada menos, sugiere titulares públicamente desde su banca. Seguro eso no merecerá críticas de ninguno de los editorialistas de los medios del establishment.

Lo concreto es que la "parálisis" continuará en tanto y en cuanto “la” oposición pretenda casi que cogobernar. ¿Qué es, sino intento de cogobernar, pretender recortar una fuente de financiamiento del presupuesto votado hace meses como lo es el impuesto a las transacciones financieras? Y otro tanto se podría decir del manejo de la deuda, del canje y demás, ítems, todos ellos, en los que Resto del Congreso quiere dirigir más que aportar. El sistema es presidencialista, el rumbo de la administración debe ser ordenado por quien comanda la misma, es sano que así suceda. Y aún si fuera un esquema de gobierno parlamentario, la iniciativa legislativa le cabe a los jefes de los ejecutivos en un porcentaje largamente superior al noventa por ciento en todos los países que han adoptado dicho sistema. Si Resto del Congreso quiere empujar una agenda de institucionalidad, otro será el cantar.
Por el momento, lo racional y lo que más respeta el sano ejercicio institucional, es la traba a todo este ridículo intento de saltar sancionando leyes que delimiten la gestión del gobierno. Y cuya única expectativa es que se frene la enorme recuperación que todos los números y análisis macroeconómicos serios demuestran habrá en 2010 (y otras cosas como que reventaron todos los centros turísticos en semana santa, seguramente por mucha gente que “no da más de lo que está pasando en el país”), resultado directo del hecho de que el gobierno no haya descargado los efectos de la crisis financiera mundial sobre las espaldas de los más débiles.

9 comentarios:

  1. si quieren cogobernar que lo hagan. Solo necesitan 129 diputados y 37 senadores sentados. Mientras no los consigan no pueden y es su pura responsabilidad.

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  2. Gran post, Pablo. Y coincido con anónimo, si quieren cogobernar que se dediquen a eso, y no a pavear en el Salón de los Pasos Perdidos.

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  3. Excelente post.

    Una cosa nada más: en muchos casos si se trata de ineficientes administraciones provinciales, pero también hay que considerar que en los 90s, y como uno de los pilares para achicar el Estado y agrandar la Nación, se le transfirieron a las provincias la Salud y la Educación sin fondo alguno para gestionarlas. Y ese fue el principio de un deterioro progresivo de ambos derechos.

    Y los muchachos opositores... ¿qué se les puede decir? ¿Cuántos meses juraron que iban a hacerse cargo del Congreso? Funciona bárbaro ahora que "están al frente", ¿no?

    Un abrazo.

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  4. calculo que el mecanismo al que te referís es el de proyección, contratransferencia es otra cosa. por lo demás, impecable el post.

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  5. Ricardo: "se le transfirieron a las provincias la Salud y la Educación sin fondo alguno para gestionarlas."

    Sí, pero a cambio se absorbieron las cajas provinciales.

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  6. Y agrego: Las provincias se acostumbraron a recibir el chequecito de la coparticipación (que recauda la AFIP), dejando de lado esa odiosa costumbre de revaluar los inmuebles (Rentas Provinciales) que crispan tanto a los votantes. Ergo, que para los aumentos en la recaudación ponga la jeta el Estado Nacional, mientras nosotros los gobernas "que entendemos a la gente" seguimos cobrando el inmobiliario cuya última tasación la hicimos hace 20 años.

    Lo que cobran de impuestos provinciales a los chaca mueve a risa. Pongan la jeta y aumenten el inmobiliario rural, carajo. No que la jeta la tenga que poner otro y después salen a quejarse de que no reciben lo suficiente del Gobierno Nacional, manga de soretes.

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  7. Tenés razón, Eduardo.

    Mi comentario no se dirigía a lavar de culpas a los gobienos provinciales y que la guita la siga poniendo la Nación. Acá Alperovich fue uno de los primeros en decir que la modificación del impuesto al cheque iba a ser perjudicial para Tucumán.
    Es cierto que en la amplia mayoría de los casos con los gobernas funciona como decís y que la evaluación fiscal del inmobiliario rural está atrasado décadas. Pero también hay administraciones eficientes. Casualmente la "ineficiencia" del Estado fue la principal excusa para realizar todas las tropelías de los 90s. Hacia ese lugar iba mi comentario.

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  8. Gracias a todos, antes que nada.

    Al primer anónimo: me cago de risa con la chicana, pero, hablando en serio, son los poderes ejecutivos los que deben conservar la iniciativa, no la oposición. Y mucho menos, esta oposición.

    Mr Arturi: lo mismo que para Anónimo I, y agrego que no hay que pedirle peras al olmo. Ellos andan por cámaras y sets porque allí no hay quien los interpele, ergo, quien los haga pensar, profundizar o sincerarse, como se quiera. Poner en aprietos, en resumen.

    Ricardo y Eduardo: va todo de la mano. Los gobernadores "bancan a" o "claudican ante" los acomodados mismos cuatro feudaless que siempre han tenido llenos los bolsillos. Quizá soy muy duro, hay muchachos que intentan pelearla, la banca al gobierno nacional en estos tiempos duros lo demuestra y es loable. Pero la costumbre pesa mucho, seguro que en la mayoría de los casos más que sus buenas intenciones. No me voy a meter en detalles tributarios, eso lo hizo bien Edu, o históricos, bien abordados por Ricardo. En Buenos Aires el desajuste es crónico desde que Armendáriz cedió los seis famosos puntos de coparticipación. Por más parche que se le ponga es dificilísimo, la ley de coparticipación para colmo la puede voltear una sóla cámarita de una sola provincia (es un imposible lo mandado por la CN 94, quizá junto al Consejo de la Magistratura los dos unicos puntos flojos), va a haber kilombos por largo rato con esto.

    Anónimo II: ¿sí? Me equivoqué, entonces, corrijo.

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  9. Te felicito por el post, si sos de la CABA, podrías analizar que pasa en la Legislatura. No escriben mucho de eso, y no me queda claro quienes son los k..por su actuación parece que Nena Lubertino, están mejor. No se entiende bien de Kravetz.. muchas gracias Lola.

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