domingo, 4 de abril de 2010

El tiempo (y Fontevecchia, Stolbizer, Pagni) nos dan la razón

Jorge Fontevecchia es uno de los más lúcidos anti K. Está lejos del cualunquismo, el mediopelismo, el menefreguismo ideológico, el “me opongo a todo”, la antipolítica, el falso moralismo impostado. A veces comete deslices, pero mayormente no cae en pavadas como los libros de Marcos Aguinis y Luis Majul, o los comentarios híper lugar común de Magdalena o Nelson Castro. Fontevecchia sabe como con poner en aprietos con sus columnas.

Esta vez Jorge ha coincido con Segundas Lecturas en el análisis de cómo quedó el escenario parlamentario post 28J09. Decimos que ha coincidido porque la columna de Fontevecchia,
esta, es estructuralmente similar a una de fecha 21 de octubre de 2009 de este espacio, esta. Los derechos de autor del razonamiento bien valen un poco de egolatría.

Básicamente, la idea de que el parlamento “representa el 70 % de rechazo expresado hacia el kirchnerismo” en las últimas elecciones legislativas es una estupidez. Las renovaciones son parciales, mitad de diputados y tercio de senadores.

Es decir que persisten en el congreso resabios de las decisiones electorales de 2007 y aún de 2005, en los cuales el triunfo del kirchnerismo fue mucho más claro de lo que fuera su derrota de 2009. Y al respecto, dos anotaciones: la primera, que no es nada republicano decir que el gobierno debe oír solamente las voces de una parte de los mandatos democráticos conferidos, todos duran y valen lo mismo.

La segunda, que convendría medir mejor a que se le llama derrota en términos políticos. Alfonsín perdió en su momento ante el proyecto de la Renovación Peronista; Menem, frente al de la Alianza. ¿Quién le ganó al kirchnerismo? ¿De Narváez o Cobos? ¿Solanas o Reutteman? ¿Por qué personajes con similares “niveles de rechazo” a los de Kirchner, por caso Carrio y Macri, son tratados como ganadores?

Suponiendo que el kirchnerismo sea, como se dice, un 35 % de la población, ¿es lógicamente democrático pretender que ese 35 % intenso, sólido, coherente, cohesionado, estructurado en torno a un proyecto y un conductor, deba sentarse y callarse la boca ante un 65 % que no sabe ni a que ni a quienes responde, que es lisa y llanamente un berenjenal? Margarita Stolbizer también lo dijo y sin anestesia, “Kirchner conserva un liderazgo claro”. Convendría mejor revisar el concepto de mayorías en una democracia.

Por lo pronto, Carlos Pagni,
acá, por las dudas prepara el velorio –La Nación lo viene haciendo hace rato-, anunciando que Kirchner puede llegar a soñar con un triunfo según la fórmula constitucional “40 + 10 de ventaja sobre el segundo”, tanto porque hace todo para consolidar lo propio y recuperar lo recuperable –los desilusionados- con diversas medidas, como porque sus opositores ídem para no avanzar o perder lo poco que cada uno por sí solo representa.

No es por nada que se quiera atar de manos al gobierno, que se molesten cuando gobierna, y a favor de quienes lo hace.

4 comentarios:

  1. La Nación bajó a Reuetemann y De Narváez, ahora sólo apuesta a Duhalde, que perdió en 1999 y 2005. y volverá a perder. para que el kirchnerismo pierda es necesario que otro le gane, y eso es lo que parece hoy más difícil.

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  2. Hola Pablo:
    Vienen pasando cosas, algunas más visibles, otras menos, pero hay ciertos clicks en la sociedad que hace que se movilicen los medios de una manera impensable hace poco tiempo. En mi opinión, Ferro, 678 Facebook y 24 de Marzo, en particular en el "primer turno", el más heterogéneo.
    No tienen mucha seguridad de triunfo, y eso los moviliza.
    Saludos

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  3. la "bajada" de Reutemann por Morales Solá suena a una operación más en el campo del peronismo federal o disidente.Que el kirchnerismo repunte, debido a una oposición sin rumbo, no es garantía de triunfo para el 2011. la sentencia ya está dictada y lo único que Néstor procura es evitar la cárcel para él y sus más inmediatos colaboradores

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  4. Como te sangra anónimo, todavía la tenes adentro.

    Son tan cipayos que piden la cárcel para Kichner, cuando Menem senador por la Nación, que debiera estar preso del 89 para acá, les esta salvando las papas.

    De la Rua es inimputable.

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