jueves, 16 de julio de 2009

El ejemplo


Hace quince días Huracán dio muestras sobradas de cómo no jugar una final. El globo no pudo confirmar todo lo bueno hasta allí hecho en el momento cumbre. Bueno, anoche Estudiantes fue la contra cara.

En la final de la Copa Libertadores, ante Cruzeiro nada menos, el Pincha coronó un proceso que viene desde el último ciclo Bilardo; que se respetó, con los matices propios de cada cambio, a través de las eras Merlo, Burruchaga, Simeone, Sensini, Astrada y, hoy, Sabella; y acentuado desde la llegada en 2006 de Juán Sebastián Verón. Ese Verón, jugador – dirigente, baluarte dentro de la cancha, donde juega como el mejor y pone como el que se quiere ganar el puesto, o fuera de ella, capaz de reunirse con el ex Presidente Kirchner para resolver cuestiones respecto a la habilitación del estadio. El sello de Estudiantes ha sido la continuidad de un proyecto que se enmarca en la comunión entre dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, con el inestimable aporte de sus viejas glorias, permanentemente ayudando en lo que haga falta (Poletti, Malbernat, Bilardo, Verón viejo) para apuntalar la mística siempre necesaria para las grandes empresas. Que va más allá de respetar tácticas o nombres propios. Justamente, por encima de eso, el ideal de hacer grande al club terminó por ponerlo en la cima del continente, como en 2006 lo puso en la del país. Cuando juega Estudiantes, bien o mal, se respira épica. Cada jugador que entra sabe que lo hacer para defender una historia, de la que se siente parte y que termina por hacer sentir grande a cualquiera.

Estudiantes ganó la copa con una brillantez difícil de igualar. En la que atravesó invicto las series eliminatorias (ni los Boca de Bianchi pudieron hacer eso). Sobreponiéndose a un cambio de técnico en medio del torneo y a los vaivenes naturales de los que nadie está exento con inteligencia. Como el echo de contratar a un viejo zorro de las copas cómo Schiavi para no resignar experiencia, vital en lo que es, indudablemente, el torneo mas chivo del mundo. Todo lo cerró visitando el temido (y extensísimo, bueno para el espectáculo) Mineirao. Tras ir perdiendo por un remate que desafortunadamente pegó en Desabato y se le complicó a Andujar, lo empató con un toque de Gata Fernández tras centro atrás de Cellay, magníficamente habilitado por el prócer Verón. Y lo terminó por dar vuelta con un buen cabezazo del Boselli goleador de América, tras un excelente corner de la Brujita. Pero, al margen de varas estéticas y/o circunstancias de resultados, el Pincha siempre lució superior. Trabando el partido donde había que hacerlo / administrando inteligentemente el balón, con Verón también abanderado de ello, a fin de economizar esfuerzos en un campo que por grande quitaría fuerzas / despegando en los ataques rápido por las puntas aprovechando en su haber las falencias de las espaldas de los laterales brazucas. Por cantidad y calidad de llegadas, por concepto estratégico global y rendimientos particulares, el resultado hasta quedó chico.

Como usualmente ocurre, un campeón deja cosas. Este Estudiantes no es la excepción. Porque, como decía arriba, demostró como la fidelidad a una política estable, termina por rendir frutos. O que la armonía interna no es un cuento de filosofía barata. Que los pibes son necesarios, pero los campeonatos requieren también del aporte de los viejos. Que jugar bien y jugar lindo, a pesar de todo, siguen siendo cosas distintas; y que torneos como estos, requieren del carácter de jugarse la vida constantemente, porque todas son finales. Que la templanza es un aporte decisivo e infaltable en un campeón.

Entonces, por todo esto y porque me hicieron emocionar hasta las lagrimas con la heroica actuación de anoche – hasta el extremo de casi gritar los goles -, quiero felicitar a este equipo. Verdadero ejemplo del futbol argentino. Que muchos aprendan de ellos.

1 comentario:

  1. Es asi como se disfruta salir campeón... venciendo obstáculos que los que dudan son los que quedan en el camino... felicitaciones al campeon!! de la puta madre!!!! salud!!!!!!!!

    ResponderEliminar

Piense distinto, con pluralidad y objetivamente, aquí: